Felicidad

Lo primero que vamos a hacer antes de analizar el término felicidad que nos ocupa es determinar que el origen etimológico del mismo se encuentra en el latín. Así, nos encontramos con el hecho de que dicha palabra procede del vocablo felicitas que puede traducirse como “fértil”.

La felicidad es un estado del ánimo que supone una satisfacción. Quien está feliz se siente a gusto, contento y complacido. De todas formas, el concepto de felicidad es subjetivo y relativo. No existe un índice de felicidad o una categoría que haya que alcanzar para que alguien se considere como una persona feliz.

El ser humano suele sentir felicidad cuando alcanza sus objetivos y cuando logra solucionar los distintos retos que se enfrenta en su vida cotidiana. En los casos en que esto no se logra, se produce la frustración que lleva a la pérdida de la felicidad.

Bienaventurado el hombre que halla sabiduría y el hombre que adquiere entendimiento; porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus utilidades mejor que el oro fino. Es más preciosa que las joyas, y nada de lo que deseas se compara con ella. Larga vida hay en su mano derecha, en su mano izquierda, riquezas y honra. Sus caminos son caminos agradables y todas sus sendas, paz. Es árbol de vida para los que de ella echan mano, y felices son los que la abrazan. Proverbios 3:18.

Muchos piensan que el dinero produce felicidad, aunque sabemos que es necesario para cubrir nuestras necesidades materiales, si no se sabe controlar , puede ser la raíz de todos los males.

La felicidad es un síntoma de alegría, causando un motivo de poder compartirla con los demás, cuando se refleja en nuestro cuerpo a través de la risa , los cánticos, los bailes, se puede expresar la felicidad que sentimos, el poderle sonreír a la vida nos lleva a un estado de satisfacción interno por un determinado momento.

Solo podemos alcanzar la felicidad permanente , cuando encontramos La Paz interior, esta se refleja en el alma, y está basada en la riqueza espiritual, que nos lleva a ver la vida diferente, solo se encuentra a travez de una relación con Dios.

Entonces nuestra boca se llenó de risa, y nuestra lengua de gritos de alegría; entonces dijeron entre las naciones: Grandes cosas ha hecho el Señor. Salmos 126:2 .

Dios trasforma tu tristeza en alegría y tu llanto en sonrisas.

Oración: Escucha, oh Señor, y ten piedad de mí; oh Señor, sé tú mi socorro.

Tú has cambiado mi lamento en danza; has desatado mi cilicio y me has ceñido de alegría; para que mi alma te cante alabanzas y no esté callada. Oh Señor, Dios mío, te alabaré por siempre. Amén.

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