Tentación

Del latín temptatĭo, la tentación es la instigación que induce el deseo de algo. Puede tratarse de una persona, una cosa, una circunstancia u otro tipo de estímulo. La tentación está asociada a la seducción y la provocación.

La tentación es la incitación a pecar por parte del Diablo (también conocido como Satanás o el Demonio). El Diablo puede provocar al ser humano para haga o deje de hacer algo, aprovechando la debilidad intrínseca del hombre para alejarlo De Dios.

El primer caso de tentación de la historia que se conoce es presumiblemente el que condenó al pecado eterno a Adán y Eva.

El tiene la costumbre de mostrase como luz, tratando de engañar tu mente y tus emociones. En muchas ocaciones somos tentados por el mostrándonos caminos que parecen hermosos, llenos de satisfacción y placer; Pero la verdad que son oscuros, tenebrosos, que te producirán sufrimientos y espinas en tu alma, llevándote al pecado y la muerte espiritual.

Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan. Jesús le respondió: Escrito está: «No solo de pan vivirá el hombre.» Lucas 4:4.

Uno de lo objetivos de el diablo en estos últimos años, es mostrarle al mundo que todo es normal, como es el adulterio, fornicar o lo homosexual; que practicar estos pecados son aceptables para la sociedad.

El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo. 1 Juan 3:8.

Hay quienes quieren conquistar el mundo acompañados y postrados al diablo, su ambiciones de poder, los llevan a querer hacer maldad, sin importarles el sufrimiento de los demás, para obtener lo que se proponen, son aves de rapiña comiéndose unos a otros.

Llevándole a una altura, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo.

Y el diablo le dijo: Todo este dominio y su gloria te daré; pues a mí me ha sido entregado, y a quien quiero se lo doy. Por tanto, si te postras delante de mí, todo será tuyo. Respondiendo Jesús, le dijo: Escrito está: «Al Señor tu Dios adoraras, y a El solo servirás.» Lucas 4:8.

De ahí la importancia de saber descubrir lo que es una tentación diabólica, llena de engaño, maldad y destrucción. Aferrándonos De Dios para que nos libre de ella.

Por tanto, someteos a Dios. Resistid, pues, al diablo y huirá de vosotros. Santiago 4:7.

El diablo sabe cual es su futuro, pero el no quiere llegar solo, si no tratar de arrastrar con el las almas de los hombres que más pueda.

Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno. Mateo 10:28.

Oración: JESUCRISTO tu eres mi salvación, guárdame y protégeme de toda tentación, reconozco el poder de tu palabra, para manifestarla cuando el diablo trate de persuadirme, declarándola y haciéndola verdad en mi vida. Amén.

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