Escuchar

Es un verbo que hace referencia a la acción de poner atención en algo que es captado por el sentido auditivo. La palabra, que proviene del latín ascultāre, indica que la persona apela a las facultades de su oído para oír lo dicho.

Cuando prestamos atención al que nos está hablando, siendo receptivo al mensaje que nos están dirigiendo es hay donde escuchamos.

Hay quienes tienen dos oídos y una boca, pero parecieran que tuvieran dos bocas y un oído, ya que hablan más de lo que escuchan.

Pon atención, escúchame; calla, y déjame hablar.

Si algo tienes que decir, respóndeme; habla, porque deseo justificarte.

Si no, escúchame; calla, y te enseñaré sabiduría. Job 33:33

Aprender a comunicarnos bien, esta primeramente en saber escuchar, ya que es ahí donde podemos sacar bien la conclusión de lo que nos trasmiten, siendo buenos receptores para luego poder trasmitir o hablar bien de lo que escuchamos.

No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan. Efesios 4:29.

Aprender a escuchar buenos consejos de las personas sabias en los temas que nos interesa, para salir adelante ya sea ante una adversidad o situación que afrontamos, nos podrá traer claridad al camino correcto que debemos andar.

¡Cómo he aborrecido la instrucción, y mi corazón ha despreciado la corrección!

No he escuchado la voz de mis maestros, ni he inclinado mi oído a mis instructores. Proverbios 5:13 .

Dios es un gran receptor de nuestras oraciones, El escucha a cada uno de nosotros, pero es necesario que si nos acercamos a El aprendamos también a escucharlo, ya que su palabra es bienestar a nuestra vida.

Muéstranos, oh Señor, tu misericordia, y danos tu salvación.

Escucharé lo que dirá Dios el Señor, porque hablará paz a su pueblo, a sus santos; pero que no vuelvan ellos a la insensatez. Salmos 85:8 .

Muchos ha escuchado De Dios, han cerrado sus oídos a sus consejos, se han llenado de terquedad y solo se acuerdan del el en el momento de sufrimiento, solo para reclamarle si puede hacerles el milagro. No esperes al último momento de tu vida para escuchar lo que Dios tiene para ti, no dejes que la muerte te sorprenda sin escucharlo, pon atención a su palabra que te traerá vida.

El que es de Dios escucha las palabras de Dios; por eso vosotros no escucháis, porque no sois de Dios. Juan 8:47.

El saber escuchar abrirá puertas de bendición a su vida, alcanzará un conocimiento mejor de todo lo que se propone, ya que su mente será la fuente de reservación de todo lo aprendido y escuchado.

El oído que escucha las reprensiones de la vida, morará entre los sabios. Proverbios 15:31.

Oración: Concédeme o Dios una audición perfecta para escuchar tus consejos, sabiendo que ellos están llenos de sabiduría para mi alma. Amén

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