Testimonió.

Es una afirmación de algo. El término proviene del latín testimonium y está vinculado a una demostración o evidencia de la veracidad de una cosa.

También es la herramienta avalada por un escribano para dar fe sobre algo, cuando se tiene la certeza de lo ocurrido, se habla de la verdad de un suceso, se considera testigo de un echo transcendental, todo esto considerado como un testimonio de la verdad.

Nuestra forma de comportarnos y de actuar ante los demás, dará Fe de un buen o mal testimonio , ya que la gente nos juzgará de acuerdo a nuestro ejemplo de vida y de relación, de ahí se harán un concepto y opinión ya sea para bien o para mal, y podrán dar testimonio de esto.

Guarda los mandatos del Señor tu Dios, andando en sus caminos, guardando sus estatutos, sus mandamientos, sus ordenanzas y sus testimonios, conforme a lo que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y dondequiera que vayas. 1 Reyes 2:3.

Una de los mayores enemigos de un verdadero testimonio, se encuentra dentro de nosotros mismos, es cuando la mente y los sentidos toman nuestras emociones, llevándonos por caminos equivocados y errados, engañándonos , ya que somos cautivos de nuestro YO interno, que manifestará el orgullo, la vanidad, la envidia, los malos deseos, llevándonos a la práctica del pecado; de ahí la importancia de ser renovados en nuestra forma de pensar, buscando un cambio de actuar y de comportarnos, que solo se podrá hacer con la verdad De Dios en nosotros.

Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias. Mateo 15:19.

Hablar con verdad, mantener una integridad genuina, ser humilde de corazón, amar a DIOS y al prójimo como así mismo, practicar todo esto es poder dar testimonio de la verdad de Jesucristo en nosotros.

Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra:

el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres concuerdan.

Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio de Dios: que El ha dado testimonio acerca de su Hijo.

El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, ha hecho a Dios mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado respecto a su Hijo.

Y el testimonio es éste: que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. 1 Juan 5:7-11.

Guardar el testimonio de la fe en Jesucristo, ser imitadores de su verdad, basándonos en su palabra, poder hablar de su esperanza y perdón de pecados, que nos llevaran a una sanidad espiritual, quien por medio del sacrificio que llevó en la cruz, nos trajo una reconciliación con nuestro Padre celestial, para darnos salvación a nuestra almas.

Oración: Hoy decidido guardar el testimonio de Jesucristo en mi vida, sabiendo que EL dará fe de mi comportamiento en el cielo, ya que al creer en su palabra siendo obediente a ella podré alcanzar la vida eterna que ha prometido. Amén.

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