Placer

En este sentido, podemos decir que emana del latín, concretamente del verbo “placere”, que puede traducirse como “gustar”.

Placer es un concepto que refiere al deleite o regocijo que se experimenta al hacer o lograr alguna cosa que provoca agrado.

El placer es la satisfacción del gusto, es cuando llega al disfrute de lo que desea, es la capacidad de poder experimentar el deleite interno del ser humano.

Hay quienes sus placeres lo ponen en prioridades, olvidándose de las consecuencias que pueden producir cuando se extralimitan y se vuelven obsesivas, que llegan afectar la forma de vivir y en ocaciones hasta tener consecuencias .

Mas el que se entrega a los placeres desenfrenados, aun viviendo, está muerto. 1 Timoteo 5:6.

No podemos decir que el placer sexual no es buen, lo contrario es extraordinario, pero cuando nos exageramos en esa práctica teniéndola como prioridad en la vida, podemos caer fácilmente en el pecado.

Lo mismo hablo de que el comer alimentos es un placer, pero si no exageramos sin tener límites podemos caer en la obesidad, la cual puede afectar la salud del cuerpo.

Mire lo que habla Salomón, uno de los hombres a quien Dios le dio mucha sabiduría:

Reuní también para mí plata y oro y el tesoro de los reyes y de las provincias. Me proveí de cantores y cantoras, y de los placeres de los hombres, de muchas concubinas. Y me engrandecí y superé a todos los que me precedieron en Jerusalén; también la sabiduría permaneció conmigo.

Y de todo cuanto mis ojos deseaban, nada les negué, ni privé a mi corazón de ningún placer, porque mi corazón gozaba de todo mi trabajo, y ésta fue la recompensa de toda mi labor.

Consideré luego todas las obras que mis manos habían hecho y el trabajo en que me había empeñado, y he aquí, todo era vanidad y correr tras el viento, y sin provecho bajo el sol. Eclesiastés 2:8-11

Debemos de cuidar de nuestros placeres, saber que todo tiene su tiempo, teniendo en cuenta que la vida hay veces nos permite vivirlos, para poder disfrutar de ellos con moderación.

Pero si lo hacemos sin moderación, aún un Dios que está en lo cielos no escuchará tus oraciones.

Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos, para gastarlo en vuestros placeres.

¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. Santiago 4:3-4.

Por esto yo siempre digo esto, “ Todo es lícito, pero no todo conviene “.

Placer es poder disfrutar lo que nos gusta con moderación.

Oración: Señor guarda mi alma de no llenar mi cuerpo de placeres de pecado, sabiendo que los tengo que reconocer y no dejar que tomen mi vida. Amén.

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