Temperamento

Temperamento

Es el carácter de las personas. El término proviene del latín temperamentum y está vinculado a la manera de ser y a la forma de reaccionar de los seres humanos; por lo tanto, el temperamento está directamente relacionado con la interacción con el entorno.

La habilidad de un ser humano para adaptarse a su entorno depende en gran medida de su temperamento. Es habitual que una persona deba enfrentar diversas dificultades y adversidades en su vida cotidiana: se necesita un determinado temperamento, según cada contexto, para superarlas. El manejo de las emociones y de los estados de ánimo también está vinculado al temperamento.

Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás. Filipenses 2:3-4.

Se definen estos comportamientos en cuatros formas de actuar, a estos se les llaman así: flemático, colérico, melancólico y sanguíneo.

Flemático

* son personas tranquilas, y gozan de un grado tal de equilibrio emocional que raramente se enojan;

* suelen calcular y analizar todo;

* la seriedad, la impasibilidad y el dominio del raciocinio por sobre las emociones;

* se trata de individuos de considerable capacidad intelectual;

* con respecto a la percepción que los demás tienen de ellos, son muy agradables y poco conflictivos;

* suelen ser fríos y demorar mucho a la hora de tomar una decisión;

* intentan evitar los problemas, lo cual los lleva a involucrarse muy poco con los acontecimientos que los rodean, con el objetivo de asegurarse la felicidad y la paz.

Colérico

* son prácticos, trabajadores e independientes a la hora de resolver problemas;

* muestran una gran firmeza y determinación en sus opiniones, las cuales intentan imponer en su entorno;

* son extrovertidos, aunque no tanto como los sanguíneos;

* en lugar de ser estimulados por el medio, lo contagian con su entusiasmo;

* pueden llegar a ser percibidos como seres dominantes y manipuladores;

* muestran mucha tolerancia;

* los mueven sus intereses, sin importarles las tendencias ajenas.

Melancólico

* se consideran los seres más ricos y complejos;

* suelen ser personas muy analíticas, capaces, perfeccionistas y determinadas;

* dada su profunda sensibilidad y su estrecha conexión con las emociones, es común que tengan predisposición a presentar cuadros de depresión;

* entienden y aprecian las creaciones artísticas más que los demás;

* pueden ser personas introvertidas, aunque su sensibilidad les abre puertas al desarrollo vocacional;

* por lo general son seres pesimistas;

* no gozan de una gran estabilidad emocional, lo cual se refleja en cambios rotundos de ánimo y fácil irritabilidad;

* se molestan mucho cuando los demás interrumpen sus momentos de concentración en algún tema de su interés;

* están muy en contacto con su lado romántico y se vuelcan intensamente en las relaciones de pareja.

Sanguíneo

* son individuos cálidos y vivaces, que intentan disfrutar de cada momento;

* están abiertos a los estímulos de su entorno y son muy susceptibles a ellos, lo que demuestran de forma activa;

* suelen ser más intuitivos y sentimentales que reflexivos a la hora de encarar decisiones;

* dado su alto nivel de comunicatividad, se las considera personas extrovertidas;

* su alegría y su búsqueda de diversión suelen ser contagiosas;

* la impulsividad las lleva a no pensar mucho antes de hablar.

Para poder comprender a las personas, es importante conocerlos es su temperamento, ya que este té reflejará su forma de actuar y proceder.

Cuando tienes una poción de líder, en una empresa, teniendo personas a tu alrededor, es importante que le identifique su temperamento, para que los pueda poner en la posición adecuada, para que tenga un mayor desarrollo en su trabajo.

Así que todos los que somos perfectos, tengamos esta misma actitud; y si en algo tenéis una actitud distinta, eso también os lo revelará Dios; sin embargo, continuemos viviendo según la misma norma que hemos alcanzado. Filipenses 3:15-16.

Todos tenemos dos temperamentos que nos sobre salen y dos que son muy bajos.

Jesucristo es el único que supo manejar los cuatro temperamentos y los llevó a la práctica, para darnos ejemplo de vida.

Oración: Ayúdame o Dios a equilibrar mi temperamento, para poder comprender a los demás, no me dejes actuar de una forma enfática en el, sabiendo que todas mis cualidades llevadas al extremo, se convertirán en mis debilidades. Amén.

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