Rabia

Es un término que tiene su origen etimológico en el vocablo latino rabies. Se trata de una enfermedad de tipo viral que sufren ciertos animales y que puede contagiarse al ser humano o a otras especies a través de una mordida, ya que el virus se inocula mediante la saliva.

Rabia también es un término que se utiliza para nombrar al enojo o la furia. En este caso, puede usarse para describir una amplia gama de intensidades de enfado, que van desde una molestia moderada hasta la ira descontrolada.

Una diferencia básica entre el enfado y la rabia es el tiempo de desarrollo de cada uno. El enfado suele surgir espontáneamente ante una situación o acción considerada molesta o poco adecuada en un contexto determinado; es una reacción casi instantánea a las cosas que no nos gustan o que nos incomodan. La rabia, por su parte, puede aparecer como resultado de haber experimentado varios sucesos difíciles de tolerar, como si se tratase de una acumulación de enojos que le ha producido enfados.

No te apresures en tu espíritu a enojarte, porque el enojo se anida en el seno de los necios. Eclesiastés 7:9.

Por ejemplo, si una persona no soporta que la llamen de una determinada manera y un compañero de escuela lo hace constantemente para molestarlo, es probable que las primeras veces se enfade, que exprese su descontento y que la escena no pase a mayores; sin embargo, dependiendo de su temperamento, pasado un tiempo puede que su enojo se convierta en ira y que actúe de forma descontrolada, agrediendo física o verbalmente al otro con una intensidad aparentemente desproporcionada, llena de rabia.

Porque el enojo mata al insensato, y la ira da muerte al necio. Job 5:2 .

Cuando el enojo llega a sus límites viene el enfado y la ira, convirtiéndose en ocaciones en reacciones incontrolables, que llevan a la persona a proceder contra los demás de una forma agresiva, temperamental y llena de rabia.

Una persona se puede airarse contra otra, pero si la sabe controlar su ira, puede que su reacción no llegue a la rabia.

Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis oportunidad al diablo. Efesios 4:26-27.

El aprender a perdonar es la clave del control de la ira, es lo único que puede impedir que un enojo no llegue a convertirse en rabia.

Pero el Señor es el Dios verdadero; El es el Dios vivo y el Rey eterno. Ante su enojo tiembla la tierra, y las naciones son impotentes ante su indignación. Jeremías 10:10.

De ahí la importancia de saber que si nosotros los hombres hemos sido a malos ante los ojos de Dios, produciéndole en ocaciones enojo, pero su amor por nosotros es mayor , ya que envío a su hijo Jesucristo para perdonarnos, calmando su ira para los que aceptan su perdón.

Sea quitada de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos, maledicencia, así como toda malicia. Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo. Efesios 4:31-32.

Por esto mientras el día perdure estés en paz con todos, verás que tú puedes controlar tus emociones; práctica la tolerancia que es la clave de control del enojo, ella nos llenará de clemencia para ser compasivos y misericordiosos con los demás.

Oración.: Señor Jesucristo ayúdame a controlar mis emociones, para poder saber que el enojo no llegara a la rabia, sabiendo que el perdón es la clave de encontrar La Paz en mi interior. Amén.

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