Divorcio

Del latín divortium, divorcio es la acción y efecto de divorciar o divorciarse (disolver un matrimonio por vía legal, separar o apartar personas o cosas que estaban juntas.

La mayor parte de los países occidentales considera el matrimonio como la unión entre dos personas con un reconocimiento jurídico, social y cultural. Su objetivo es brindar un marco de protección mutua y de la descendencia de ambas personas. Cabe señalar que de este lazo se desprenden derechos y obligaciones para las dos partes.

El divorcio, por lo tanto, es la disolución legal del matrimonio por acuerdo entre ambas partes o por la violación de alguno de los derechos u obligaciones matrimoniales. La legislación suele otorgar protección tanto a la mujer como a los hijos que hayan nacido durante el vínculo.

Que dice el Gran Libro en el antiguo testamento sobre esto:

Cuando alguno toma una mujer y se casa con ella, si sucede que no le es agradable porque ha encontrado algo reprochable en ella, y le escribe certificado de divorcio, lo pone en su mano y la despide de su casa, y ella sale de su casa y llega a ser mujer de otro hombre; si el segundo marido la aborrece y le escribe certificado de divorcio, lo pone en su mano y la despide de su casa, o si muere este último marido que la tomó para ser su mujer, al primer marido que la despidió no le es permitido tomarla nuevamente como mujer, porque ha sido menospreciada; pues eso es abominación ante el Señor. No traerás pecado sobre la tierra que el Señor tu Dios te da por heredad. Deuteronomio 24: 1-4.

Cuando la ley o la religión no permiten el divorcio, la separación se produce de hecho, sin otro sustento que la disolución de la relación y el alejamiento de ambas personas.

Históricamente, la decisión de divorciarse ha sido mal vista por la sociedad, dado que, para muchos, el matrimonio es una unión que debe durar toda la vida. Jesucristo habló estas palabras.

Y ellos dijeron: Moisés permitió al hombre escribir carta de divorcio y repudiarla .

Pero Jesús les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento.

Pero desde el principio de la creación, Dios los hizo varón y hembra.

Por esta razón el hombre dejara a su padre y a su madre, y los dos serán una sola carne; por consiguiente, ya no son dos, sino una sola carne.

Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe. Marcos 10:4-9.

En las últimas décadas, sin embargo, dicha concepción ha cambiado y hoy en día se acepta el divorcio como la opción normal para aquellas relaciones que no funcionan.

Pero la única razón que verdaderamente debiera terminar con una unión matrimonial es por causa del adulterio y el abuso del maltrato, que lleva a quebrantar el respecto y la norma establecida por Dios.

Y vosotros decís: «¿Por qué?» Porque el Señor ha sido testigo entre tú y la mujer de tu juventud, contra la cual has obrado deslealmente, aunque ella es tu compañera y la mujer de tu pacto.

Pero ninguno que tenga un remanente del Espíritu lo ha hecho así . ¿Y qué hizo éste mientras buscaba una descendencia de parte de Dios? Prestad atención, pues, a vuestro espíritu; no seas desleal con la mujer de tu juventud.

Porque yo detesto el divorcio–dice el Señor, Dios de Israel– y al que cubre de iniquidad su vestidura–dice el Señor de los ejércitos–. Prestad atención, pues, a vuestro espíritu y no seáis desleales. Malaquías 2:14-16.

Con estas palabras te dejo para que medites y pienses bien lo que vas hacer, en tu decisión del disolver lo que Dios unió.

Oración: OH Dios se que hoy en el mundo se practica mucho el divorcio, llevando a la destrucción de la familia, afectando la estabilidad y aún los hijos, trae conciencia con esta reflexión y permite que el que la lea transcienda en su decisión . Amén.

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