Amargura

Alude al sabor que se percibe como amargo: similar a la hiel. Este tipo de sabor, si tiene mucha intensidad, resulta poco agradable. La amargura es detectada por las papilas gustativas que se encuentran en la región posterior de la lengua. Para algunos biólogos, este sabor comenzó a ser percibido como desagradable a partir de la evolución, ya que las sustancias venenosas suelen ser amargas. Así la amargura se volvió negativa en la consideración humana.

¡Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo! . Isaías 5:20.

Un trago amargo es desagradable en todo su sabor, de igual manera cuando nos referimos en la parte humana, cuando pasamos por circunstancias dolorosas , que nos causan tristeza, y en ocaciones engaños, que producen en nosotros angustia o malestar, llevándonos a las preocupaciones que dejan un sentimiento amargo en nuestro ser interior.

Por tanto, no refrenaré mi boca, hablaré en la angustia de mi espíritu, me quejaré en la amargura de mi alma. Job 7:11.

Los sentimientos de amargura conllevan a la persona a un desasosiego, por lo cual no puede controlar la calma producida por la tristeza que lo arropa, su síntoma en ocaciones conlleva a la persona en un estado de estrés, con el cual se sumerge en su interior, donde le cuesta aceptar lo que está viviendo.

Cuando mi corazón se llenó de amargura, y en mi interior sentía punzadas, entonces era yo torpe y sin entendimiento; era como una bestia delante de ti. Salmos 73:21-22.

Hay quienes esconden la amargura en su interior, donde le brotan raíces de odio, rencor, tristezas y desilusión. Son envueltos en sus pensamientos negativos, que se encierran en un mundo convulso de desconsuelo aún con ellos mismos y las demás personas.

Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Mirad bien de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz de amargura, brotando, cause dificultades y por ella muchos sean contaminados. Hebreos 12:14-15.

Un corazón con amargura se destruye así mismo. Por esto suelta toda raíz de amargura y deposítate en las manos De Dios, que te dará La Paz interior que tanto necesitas.

La amargura, es un trago que su sabor se va convirtiendo en veneno, que va acabando poco a poco con nuestro interior , el cual rebosará la tristeza y la agonía, dejando el alma ahogada en sus sentimientos amargos.

Oración: Acuérdate oh Dios de mi aflicción y de mi vagar, del ajenjo y de la amargura.

Ciertamente lo recuerda y se abate mi alma dentro de mí.

Esto traigo a mi corazón, por esto tengo esperanza:

Que las misericordias del Señor jamás terminan, pues nunca fallan sus bondades; son nuevas cada mañana; ¡grande es tu fidelidad!

El Señor es mi porción–dice mi alma– por eso en El espero. Amén.

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