Cansancio

Cansancio

La palabra cansancio alude al efecto del verbo cansar, que reconoce su origen etimológico en dos verbos latinos: “quassare” con el significado de “agitar o fastidiar” y “campsare” que puede traducirse como “volver” o “doblar”.

El cansancio puede definirse como una sensación física, mental, o ambas, de falta de energía. Quien padece cansancio siente que no tiene fuerzas para emprender su rutina, que el cuerpo le pesa, se siente apático y con deseos de dormir o estar quieto.

Es la falta de energía, que nos produce una fatiga en el cuerpo, que nos impide concentrarnos debido a que nuestro cuerpo está resentido. Por lo generar un cansancio lo combatimos en ocaciones bebiendo agua que nos ayuda a hidratar el cuerpo, para poder recuperar la energía; ahora si es demasiado, lo mejor es estarse quieto o dormir, ya que el cuerpo siente agotamiento y solo con el reposo podrá recuperar sus fuerzas; a esto se le denomina descanso.

Más vale una mano llena de descanso que dos puños llenos de trabajo y correr tras el viento. Eclesiastés 4:6.

Existe el cansancio sobre algo que lo está atormentando o molestando, este ya no es un cansancio físico si no emocional, donde la situación nos está llevando a salirnos de si, manifestando un desacuerdo de lo que está ocurriendo, produciendo una inestabilidad mental, capas de postrarnos en una enfermedad cuando llega a su límites; dejando que sobresalgan los sentimientos y florezcan para no ser controlados, saliéndonos de nuestras casillas, hasta poder llegar ahogarnos en un problema. Por esto el cansancio emocional y anímico es una carga difícil de llevar.

Cansado estoy de mis gemidos; todas las noches inundo de llanto mi lecho, con mis lágrimas riego mi cama. Salmos 6:6.

Se ha preguntado alguna vez por que Jesús nació en un establo al lado de un buey y una mula?

Yo comprendí que todo tiene su simbología, y más cuando Dios permita que sucedan las cosas, quiero interpretar esta fotografía del pesebre así: el buey y la mula son conocidos como animales de carga y de fuerza, su yugo los lleva a soportar grandes trabajos, que les imponen sus amos.

El que estaba naciendo en el pesebre era el Redentor del mundo Jesucristo, quien llevaría todas nuestras cargas y sufrimientos, el que soportaría con fuerza llevar nuestras iniquidades cargando la cruz de nuestros pecados.

Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar.

Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallareis descanso para vuestras almas.

Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera. Mateo 11:27-30.

Cuando desobedecemos los principios establecidos por Dios, EL se cansa de nuestros pecados que nos conducen a la iniquidad de la rebeldía , por lo cual en muchas ocaciones sufrimos consecuencias.

Al cual había dicho: Aquí hay reposo, dad reposo al cansado; y Aquí hay descanso. Pero no quisieron escuchar.

Por lo cual la palabra del Señor para ellos será: Mandato sobre mandato, mandato sobre mandato, línea sobre línea, línea sobre línea, un poco aquí, un poco allá, para que vayan y caigan de espaldas, se quiebren los huesos, y sean enlazados y apresados. Isaías 28:12-13.

Sal de tu rutina que te está agobiando, produciéndote cansancio, y verás que podrás encontrar una forma de descansar.

Oración: Señor Jesucristo, pongo en ti todas mis cargas y mis cansancios, sabiendo que tú darás descanso a mi alma afligida. De igual manera ayúdame a salir de la rutina que me está produciendo cansancio, para saber que en ti está La Paz que producirá un descanso espiritual. Amén.

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