Gigante

Esta palabra se refiere viene del latín “gigas” o “gigantis” y del griego “γιγας” (gigas) o “γιγαντος” (gigantos).

La definición de gigante se dice de una persona o de cualquier elemento en especial como excesivo y sobre saliente en su línea, este se le refiere como gigantesco. De mucho mayor que lo considerado como normal. Algo que se caracteriza por su enorme tamaño y o exageración de estatura.

Cuando vemos algo grande lo relacionamos como gigantesco, es muy probable que el asombro de observarlo nos cause impacto y en ocaciones nos pueda atemorizar.

El gran libro habla una historia donde un gigante tenía atemorizado a todo un pueblo, llevándolo al miedo y al desespero de cómo combatirlo.

Entonces de los ejércitos de los filisteos salió un campeón llamado Goliat, de Gat, cuya altura era de seis codos y un palmo.

Tenía un yelmo de bronce sobre la cabeza y llevaba una cota de malla, y el peso de la cota era de cinco mil siclos de bronce.

Tenía también grebas de bronce en las piernas y una jabalina de bronce colgada entre los hombros.

El asta de su lanza era como un rodillo de telar y la punta de su lanza pesaba seiscientos siclos de hierro; y su escudero iba delante de él.

Y Goliat se paró y gritó a las filas de Israel, diciéndoles: ¿Para qué habéis salido a poneros en orden de batalla? ¿Acaso no soy yo filisteo y vosotros siervos de Saúl? Escogeos un hombre y que venga contra mí. 1 Samuel 17:4-8.

Pero el problema era cómo lo estaban viendo, ya que su tamaño era la causa de impacto y de miedo, que tenía acorralado a todo un ejército. Solo bastó con un hombre joven y pequeño de estatura, pero con una mirada celestial, que con mucha fe podría vencer ese problema, ya que el estaba seguro que al Dios que le servía era más grande y fuerte; este hombre pastor de ovejas, que tenía un corazón gigantesco en Fe, tendría la valentía y la osadía de poder enfrentar a este guerrero, el estaba confiando y seguro que Dios le daría la victoria. Solo bastó con decir estas palabras para lanzar una piedra, que mataría al gigante.

Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.

El Señor te entregará hoy en mis manos, y yo te derribaré y te cortaré la cabeza. Y daré hoy los cadáveres del ejército de los filisteos a las aves del cielo y a las fieras de la tierra, para que toda la tierra sepa que hay Dios en Israel, y para que sepa toda esta asamblea que el Señor no libra ni con espada ni con lanza; porque la batalla es del Señor y El os entregará en nuestras manos. 1 Samuel 17:44-47.

De igual manera en la vida hay gigantescos problemas que nos están atemorizando, llenándonos de miedos y preocupaciones, que en ocaciones nos limitan, dejándonos angustiados, sin saber cómo combatirlos ya que nos están llevando desesperarnos y a la depresión a que nos rindamos ante ellos.

Pero te invito a que tengas la misma confianza de este pequeño hombre, saber poner a Dios ante tu adversidad, sabiendo que te dará la victoria a tu problema , para que actúes con fe, para poder vencer el problema que te está afectando. Solo ríndete a te su presencia en oración, y El té dará la fortaleza que necesitas para ver la solución.

Por esto; No hay problema gigante, cuando lo observamos a través de los ojos de Dios.

Oración. Señor dame la fe Fe y la confianza conque pueda vencer el gigante que me está atemorizando, sabiendo que tú lo derrotas y me darás la victoria que necesitó. Amén.

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