Valentía

El latín. Esta es la lengua en la que podemos encontrar el origen etimológico de la palabra valentía. En concreto, emana de la suma de las siguientes partes: el verbo “valere”, que es sinónimo de “permanecer con fuerza y salud”; “ente”, que equivale a “agente”, y el sufijo “-ia”, que puede traducirse como “cualidad”.

Valentía es el aliento o vigor en la ejecución de un acción. La valentía está asociada al heroismo, la gallardía y el valor. Cuando una persona es valiente, logra vencer sus temores o dudas y actúa con decisión y firmeza. La valentía se demuestra en los grandes actos (como en una guerra o una emergencia), pero también en las pequeñas acciones cotidianas (al decir una verdad dolorosa a un ser querido).

¿Cómo podéis decir: «Somos poderosos guerreros, y hombres valientes para la guerra»? Jeremías 48:14.

Es posible entender a la valentía como una acción esforzada que parece superar a las fuerzas naturales. El valiente saca fuerzas de donde la gente común no tiene y termina haciendo cosas extraordinarias.

¿No te lo he ordenado yo? ¡Sé fuerte y valiente! No temas ni te acobardes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas. Josué 1:9.

Puede decirse que la valentía es un virtud del ser humano para llevar adelante una iniciativa a pesar de las dificultades y los impedimentos. Estas trabas generan miedos que son superados gracias a la valentía y el coraje.

En el día que invoqué, me respondiste; me hiciste valiente con fortaleza en mi alma. Salmos 138:3-

La valentía produce determinación, siendo capaz de lograr alcanzar las metas y propósitos que se dispongan, por lo generar la confianza de poder llevar acabo un objetivo que puede generar cambios en su vida, se lograría a través de la decisión valiente que tomes para dar los pasos que se necesitan para alcanzarlo.

Sed firmes y valientes, no temáis ni os aterroricéis ante ellos, porque el Señor tu Dios es el que va contigo; no te dejará ni te desamparará. Deuteronomio 31:6.

Lo contrario a la valentía es la cobardía. El cobarde, por lo tanto, no tiene valor o ánimo para superar las dificultades.

¿No te lo he ordenado yo? ¡Sé fuerte y valiente! No temas ni te acobardes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas. Josué 1:9.

Dios nos manda a que seamos valientes, que podamos confiar en su poder para poder enfrentar la vida que nos provee, y así lograr la bendiciones que tiene preparadas para nosotros.

Hay que ser valiente para tomar la determinación de alejarnos del mal y de los sentimientos que conllevan a las emociones de la carne a pecar; saber vencerlos a través de la ayuda y del conocimiento de la palabra de Dios, que nos proveerá de su Espíritu Santo, el cual nos dará la capacidad de aprender a reconocer entre lo bueno y lo malo, lo agradable y perfecto; trayéndonos una luz a nuestra vida llena de esperanzas y cambios que producirán determinaciones, que nos llevarán a las bendiciones que tiene preparadas para nosotros.

Solamente sé fuerte y muy valiente; cuídate de cumplir toda la ley que Moisés mi siervo te mandó; no te desvíes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito dondequiera que vayas. Josué 1:7.

!! Valentía no es solo tener la fuerza para salir adelante, si no seguir adelante cuando la fuerza te abandona!!.

Oración: Hoy me visto de valentía, para poder vencer lo que me está impidiendo tomar las determinaciones de cambio a mi vida. Me pongo ante ti oh Dios para dar cada paso confiado, para que tú me des la capacidad de lograr los objetivos de acuerdo a tu voluntad. Amén.

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