Expresarnos

Expresarnos

La palabra expresión se origina del latín expressio, una expresión es una declaración de algo para darlo a entender. Puede tratarse de una locución, un gesto o un movimiento corporal. La expresión permite exteriorizar sentimientos o ideas,

Es muy importante en la vida el aprender a expresarnos para decir las cosas que sentimos , ante los demás, ya que en muchas ocaciones podemos hacer daño y herir, al no saber comunicarnos bien.

«Libradme de la mano del adversario», o: «Rescatadme de la mano de los tiranos»?

Instruidme, y yo callaré; mostradme en qué he errado.

¡Cuán dolorosas son las palabras sinceras! Pero ¿qué prueba vuestro argumento?

¿Pensáis censurar mis palabras, cuando las palabras del desesperado se las lleva el viento? Job 6:24-26.

Mucho de los grandes problemas en la vida, se nos ocaciones por no saber expresarnos, por no pensar de cómo podemos comunicarnos con mayor entendimiento, para que nos puedan comprender sin reproche.

Por esto quiero contarles esta gran historia.

En un país muy lejano, al oriente del gran desierto vivía un viejo Sultán, dueño de una inmensa fortuna.

El Sultán era un hombre muy temperamental además de supersticioso. Una noche soñó que había perdido todos los dientes. Inmediatamente después de despertar, mandó llamar a uno de los sabios de su corte para pedirle urgentemente que interpretase su sueño.

– ¡Qué desgracia mi Señor!. – exclamó el Sabio. – Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.

– ¡Qué insolencia!. – gritó el Sultán enfurecido. – ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!.

Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos, por ser un pájaro de mal agüero.

Más tarde, ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:

– ¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que vuestra merced tendrá una larga vida y sobrevivirá a todos sus parientes.

Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro. Cuando éste salía del Palacio, uno de los consejeros reales le dijo admirado:

– ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños del Sultán es la misma que la del primer Sabio. No entiendo por qué al primero le castigó con cien azotes, mientras que a vos os premia con cien monedas de oro.

– Recuerda bien amigo mío –respondió el segundo Sabio– que todo depende de la forma en que se dicen las cosas… La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la enchapamos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado…

– No olvides mi querido amigo –continuó el sabio– que puedes comunicar una misma verdad de dos formas: la pesimista que sólo recalcará el lado negativo de esa verdad; o la optimista, que sabrá encontrarle siempre el lado positivo a la misma verdad».

«Las palabras del hombre son aguas profundas, río que corre, pozo de sabiduría.proverbio 18:4.

De hay la necesidad de saber hablarlas en los momentos adecuados, siendo conscientes de poder comunicarlas con la verdad , sin necesidad de ser fuertes para expresar. Ya que cuando no pensamos de cómo hablar y somos rápidos en decir las cosas , aunque sean verdad podemos recibir poca aceptación y en ocaciones ser rechazados.

Con sus labios, el necio se mete en líos; con sus palabras precipitadas se busca buenos azotes… Cada uno comerá hasta el cansancio del fruto de sus palabras. La vida y la muerte dependen de la lengua; los que hablan mucho sufrirán las consecuencias». Proverbios 18:20-21

Uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarnos, para poder lograr un impacto de aceptación. Por esto:

!! Expresarnos es saber aprender a comunicarnos, para que la verdad que sentimos , pueda ser entendida y aceptada !!.

Oración: Quiero dar gracias ha Dios por haberme permitido durante estos 365 días de año haber podido compartir estas palabras en sus vidas, sabiendo que cada una de ellas escrita, tubo como propósito de enseñar una relación con DIOS y con el prójimo. Oro por cada una de sus vidas, para que pueda seguir siendo instruidos en esta gran verdad, de Jesucristo, que podrá darnos promesas de bendición a nuestro ser interior . Amén

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