La esperanza

La Esperanza

La esperanza es el estado de ánimo en el cual se cree que aquello que uno desea o pretende es posible. Ya sea a partir de un sustento lógico o en base a la fe, quien tiene esperanza considera que puede conseguir algo o alcanzar un determinado logro.

Podemos decir que lo último que se pierde es la esperanza. Ya que ella desarrolla la capacidad en la persona, de ser constante en lo que se propone a realizar. Basado en una Fe de poder ver las cosas antes de obtenerlas.

Tu vida será más radiante que el medio día, y hasta la oscuridad será como la mañana.

Entonces confiarás, porque hay esperanza, mirarás alrededor y te acostarás seguro.

Descansarás y nadie te atemorizará, y muchos procurarán tu favor. (Job 11:17-19).

Un hijo un poco angustiado y triste, por lo que estaba sucediendo en la relación con su prometida. Le dijo a su padre que había perdido toda esperanza a ser feliz.

Su padre lo mira y le contesta.

Si has abandonado la esperanza de llegar a ser alguna vez feliz, anímate. Nunca pierdas la esperanza ya que tu alma, siendo reflejo del Espíritu siempre gozoso, es, en esencia, la felicidad misma.

Si mantienes cerrados los ojos de tu concentración, no podrás ver el sol de la felicidad que resplandece en tu interior. No obstante, por muy cerrados que mantengas los ojos de tu atención, es un hecho irrebatible el que los rayos del sol de la felicidad están siempre tratando de atravesar las cerradas puertas de tu mente. Abre las ventanas de la serenidad, y descubrirás dentro de tu propio ser el súbito resplandor del deslumbrante sol de la dicha.

Si recoges la atención en tu interior, podrás percibir los gozosos rayos del alma. Al entrenar tu mente en el arte de apreciar el hermoso panorama de los pensamientos que existe en el reino invisible e intangible yacente en tu interior, podrás disfrutar de estas percepciones.

Reflexion. La esperanza es u rayo de luz en la profundidad. Para concebir lo que pretendes con Fe.

“Abre tus ojos y verás un mundo lleno de esperanzas por conquistar”.

Palabras de Jesucristo. No quebrara la caña cascada, ni apagara la mecha que humea, hasta que lleve a la victoria la justicia. Y en su nombre pondran las naciones su esperanza. (Mateo 12:20-21).

Tiempo de pensar. Si pones la esperanza en el poder de Dios, verás puertas abiertas al tu alrededor llenas de bendiciones en tu vida.

Oración. Señor tú eres mi esperanza y mi salvación, me deposito en ti reconociendo tu poder para fortalecer mi vida, con la fe para mover montañas. Amen.

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