La aceptación de la vida

La aceptacion de tu vida

Muchas personas se preguntan por qué sus vidas parecen vacías e insatisfactorias, y la respuesta está siempre en su interior, en su pasado; para hallarla, es necesario revisar todos los recuerdos, por insignificantes que parezcan a simple vista, y buscar, a través de ellos, otros que hayan ido perdiendo nitidez a lo largo de los años.

Los seres humanos casi siempre buscamos ser aceptados, ya sea con nuestra manera de ser, condición física o cultural . Por lo general hemos sido marcados en el pasado por circunstancias que nos llevaron a desarrollar formas de actuar y de proceder, manejando formas de pensar completamente diferente a otros. Cuando nos allegamos o otras culturas buscamos ser aceptados y poder entender a otros para aceptarlos.

La vía de salida de nuestra prisión comienza con la absoluta aceptación de todo lo concerniente a nosotros mismos y a nuestras vidas, aceptando con plena atención y cuidado nuestras experiencias de cada instante. Con «aceptarlo absolutamente todo» me refiero a ser conscientes de lo que sucede en nuestro interior -mente y cuerpo- en un momento dado sin tratar de controlarlo, juzgarlo o alejarlo. No quiero decir que debamos tolerar cualquier comportamiento perjudicial -nuestro o de los demás-, sino que éste es un proceso interior de aceptación de nuestras experiencias reales del momento presente.

Eso significa sentirse triste o sentir dolor sin resistirse. Significa sentirnos atraídos o repelidos por alguien o algo sin juzgarnos a nosotros mismos por el sentimiento que nos impulsa a actuar en consecuencia.

Reconocer con claridad lo que sucede en nuestro interior y contemplar lo que vemos con un corazón abierto, dulce y amoroso, es lo que yo llamo «Aceptación radical».

Si rehuimos alguna parte de nuestra experiencia, si nuestro corazón excluye cualquier faceta de lo que somos y de lo que sentimos, estaremos alimentando los miedos y sentimientos de separación que sustentan el momento de sentirnos indignos.

La aceptación desmantela directamente los cimientos mismos de estos sentimientos.

Reflexión. Aprender a aceptarnos es poder desarrollar nuestra propia auto estima, siendo conscientes de la realidad de nuestro interior, para que el exterior se refleje.

Palabras de Jesucristo. La lámpara del cuerpo es el ojo; por eso, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz.

Pero si tu ojo está malo, todo tu cuerpo estará lleno de oscuridad. Así que, si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡cuán grande será la oscuridad! (Mateo 6:22-23).

Tiempo de Pensar. Acepta la realidad de tu vida, siendo consciente de tu propia verdad y la luz brillará en tu corazón.

Oración. Hoy puedo aceptar el sacrificio de Jesucristo en la cruz del calvario, que traerá el perdón de mis pecados y me hara libre de toda prisión de angustia. Amén

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