La constancia llega su meta

La constancia es la firmeza y perseverancia en las resoluciones. Se trata de una actitud o de una predisposición del ánimo respecto a un propósito.

Ya desde nuestros primeros años de vida se nos presentan ciertos desafíos que exigen una cierta dedicación, un empeño mayor al que necesitamos para llevar a cabo las acciones cotidianas, y es a través de estas pruebas que moldeamos esa parte de nuestra personalidad que define cuánto estamos dispuestos a esforzarnos por alcanzar nuestras metas.

Por tanto, mis amados hermanos, estad firmes, constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.(1 Corintios 15:58).

La constancia no es una virtud muy común; es uno de los pilares del éxito, en todas sus variantes, por lo cual es entendible que solo ciertas personas la practiquen.

Ser constante lleva implícito el hecho de enfrentarse a una serie variable de dificultades, impidiendo que nos derriben, que nos quiten las ganas de seguir adelante hasta conseguir lo que nos proponemos.

Un pequeño caracol emprendió la ascensión a un cerezo en un desapacible día de finales de primavera. Al verlo, unos gorriones de un árbol cercano estallaron en carcajadas: ¿no sabes que no hay cerezas en esta época del año?. El caracol, sin detenerse, replicó: “no importa. Ya las habrá cuando llegue arriba”.

Reflexion. Cuando somos contantes y perseverantes, podemos lograr los objetivos que pretendemos alcanzar.

Palabras de Jesucristo. Sin embargo, ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.

Con vuestra perseverancia ganaréis vuestras almas. (Lucas 21:18-19).

Tiempo de Pensar. Persevera constantemente en tus metas, y escalas montañas de bendiciones.

Oración. Señor en ti persevero, siendo constante en tu búsqueda, la cual llenará mi alma de bendiciones. Amén

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