Confiaré en Dios

Confiar en Dios

Nos movemos en un mundo donde siempre nos dejamos arrastrar por nuestras capacidades, confiamos en muchas ocaciones en lo que podemos hacer nosotros mismo y nos creemos superman que todo lo podemos. Oh hay veces confiamos tanto en los hombres, que cuando no nos dan los resultados que queremos, nos defraudamos de nosotros mismos.

En ti pondrán su confianza los que conocen tu nombre, porque tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan. (Salmos 9:10).

Es fácil perder la confianza en Dios y ponerla en nuestras capacidades. Sabemos que DIOS existe solo cuando tenemos el problema en el cuello, ya que nos estamos haorcando en medio de la adversidad y es ahí donde gritamos ayuda a El, pero en verdad muchas veces peresemos sin darnos cuenta que estabamos a punto de resolver la citación.

Cuentan que un alpinista, desesperado por conquistar el Aconcagua. Inició su travesía, después de años de preparación, pero quería la gloria para él sólo, por lo tanto subió sin sus compañeros.

Empezó a subir y se le fue haciendo tarde, y más tarde, y no se preparó para acampar, sino que decidió seguir subiendo decidido a llegar a la cima.

Pronto obscureció…La noche cayó con gran pesadez en la altura de la montaña, ya no se podía ver absolutamente nada. Todo era negro, cero visibilidad, no había luna y las estrellas estaban cubiertas por las nubes.

Subiendo por un acantilado, a solo 100 metros de la cima, se resbaló y se desplomó por los aires………..caía a una velocidad vertiginosa, solo podía ver veloces manchas oscuras que pasaban y la terrible sensación de ser succionado por la gravedad.

Seguía cayendo……y en esos angustiantes momentos, le pasaron por su mente todos sus gratos y no tan gratos momentos de su vida. El pensaba que iba a morir, mas sin embargo, de repente sintió un tirón muy fuerte que casi lo parte en dos….Si!!…….. como todo alpinista experimentado, había clavado estacas de seguridad con candados a una larguísima soga que lo amarraba de la cintura.

En esos momentos de quietud, suspendido por los aires, no le quedó mas que gritar.. AYUDAME, DIOS MIO, AYUDAME DIOS MIO. De repente …………. una voz grave y profunda de los cielos le contestó:

¿QUE QUIERES QUE HAGA?
Sálvame, Dios mío.

¿REALMENTE CREES QUE TE PUEDA SALVAR?
Por supuesto Señor, Tú eres el único.

ENTONCES CORTA LA CUERDA QUE TE SOSTIENE…..
Hubo un momento de silencio y quietud. El hombre se aferró más a la cuerda pues pensó que era lo único que realmente lo libraba de el vacío.

Cuenta el equipo de rescate que al otro día se encontró colgado a un alpinista congelado, muerto, agarrado con fuerza, con las manos a una cuerda….. A UN METRO DEL SUELO………

Reflexión. Y tu… ¿En que cuerda tienes puesta tu confianza?, ¿Por qué no la sueltas? El Señor tiene maravillosas cosas para ti. Corta la cuerda, NO DUDES CÓRTALA …… y simplemente, confía en El.

Palabras de Jesucristo. Mirad, la hora viene, y ya ha llegado, en que seréis esparcidos, cada uno por su lado, y me dejaréis solo; y sin embargo no estoy solo, porque el Padre está conmigo.

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tenéis tribulación; pero confiad, yo he vencido al mundo. (Juan 16:32-33).

Tiempo de Pensar. Cuando aprendemos a depender de Dios, podemos soltar la cuerda que nos limita y El nos dará una confianza segura en nuestro caminar.

Oración. Señor Tú eres mi ayuda en medio de la adversidad, en Ti ha confiado mi alma, por cuanto no temere nada que me pueda hacer el hombre. Amén.

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