La Codicia

La codicia es la ambición desmedida y exaltada de dinero, bienes u otro tipo de riqueza.

La codicia es un vicio que lleva a alguien a querer acaparar más de lo que necesita. Ese afán de acumular riquezas se traduce en diversas acciones que resultan contrarias a los preceptos de la moral y del comportamiento ético, ya que pueden tener consecuencias negativas para otras personas o incluso para la sociedad en general.

Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el cual, codiciándolo algunos, se extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores. (1 Timoteo 6:10).

La codicia te lleva a la insatisfacción, de poder ver lo de lo demás y obtenerlo no importando las causas que conlleve. Hay quienes codician la mujer del prójimo y su final es causa de desastre.

Por codicia, un individuo puede cometer diversos delitos: desde estafas hasta robos e incluso asesinatos, si es que el accionar le permite obtener beneficios. Sin llegar a ese extremo, una persona puede descuidar a sus seres queridos o actuar con egoísmo por codicia.

Había una vez un rico comerciante de tela que vivía en un pueblo con su esposa y sus dos hijos. Tenían una gallina hermosa que ponía un huevo todos los días. No era un huevo normal, sino un huevo de oro. Sin embargo, el joven comerciante no estaba satisfecho con lo que solía obtener todos los días.

Quería conseguir todos los huevos de oro de su gallina en muy poco tiempo. Por tanto, un día pensó y al fin concluyó en un plan. Decidió matar a la gallina y juntar todos los huevos.

Al día siguiente, cuando la gallina puso un huevo de oro, el hombre lo cogió, tomó un cuchillo afilado, cortó su cuello y cortó su cuerpo abierto. No había nada más que sangre por todas partes y ningún rastro de ningún huevo en absoluto. Estaba muy triste porque ahora no conseguiría ni siquiera un solo huevo.

Debido a su codicia, comenzó a ser más pobre y finalmente se convirtió en un mendigo.

Reflexion: Si deseas más, puedes perder todo. Es necesario estar satisfecho con lo que uno tiene y actuar sin codicia.

Palabras de Jesucristo. Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón. (Mateo 5:28).

Tiempo de Pensar. La codicia es el desierto de tu insatisfacción, que te conlleva a corromper tu corazón.

Oración. Señor ayúdame a estar conforme con tus bendiciones, sabiendo entender todo lo que proviene de Ti. No permitas que mi corazón códicie lo ajeno. Amén

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