La Necesidad

La Necesidad.

Por citar un caso concreto que permita profundizar en los alcances del concepto, una necesidad surge cuando existe un impulso imposible de controlar que lleva a que los esfuerzos individuales se encaminen en cierta dirección. También se emplea en otras circunstancias para describir la falta de objetos o afectos de índole emocional que son imprescindibles para subsistir o la carencia de productos nutritivos o de bien primario que provocan hambre o desequilibrio físico de algún tipo.

La necesidad de poder ayudar al que tiene un vacío , debido a sus preocupaciones, que lo están llevando a un descontrol emocional. Que lo está limitando a salir adelante en sus objetivos. Para esto es necesario ayudarle a suplir su parte espiritual con Dios, que lo enfocará en un esperanza llena de fe, para poder sobre salir en medio de la necesidad.

Las necesidades son propias de todo organismo vivo y consisten en una sensación provocada por la idea de que nos falta algo ya sea a nivel material, orgánico o sentimental. Se trata de uno de los componentes fundamentales en la vida, no sólo humana sino también de las demás especies, es la necesidad la que lleva a que los seres vivos se movilicen en busca de objetivos que les sirvan para satisfacer aquello que consideran que precisan.

Caminaban muy despacio y agotados por el sol un asno, con su carga de pan, y su amo seguido por su perro. Es así que llegaron a una pradera verde donde el amo cansado y agotado por la caminata realizada, echó a dormir bajo la sombra de un árbol.

El asno se fue a comer algo de pasto que había en la pradera cuando de pronto el perro, que también estaba muy cansado y hambriento, le dijo:

– Estimado asno, yo también tengo hambre, ¿Me darías un poco de pan que hay en la cesta que llevas encima por favor?

A lo que el asno le respondió:

– Mejor ¿Por qué no esperas un rato más hasta que despierte el Amo y te dé el mismo de comer?

El perro, al escuchar la respuesta del asno, se dirigió a otro lado de la pradera. Es entonces que, mientras que el asno seguía comiendo su pasto, apareció un hambriento lobo que se abalanzó de inmediato sobre el asno para devorarlo. Sorprendido, gritó ayuda al perro:

– ¡Socorro! ¡Sálvame amigo perro!

El perro, respondió:

-Mejor, ¿Por qué no esperas un poco más hasta que despierte el amo y te salve?

Reflexión. » Esto no es ojo por ojo y diente por diente» No te hagas ciego en medio de la necesidades de otros, aprende a poder ayudar al que la necesite, practicando esto verás una vida llena de bendición.

Palabras de Jesucristo. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: «Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

«Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.»

Entonces los justos le responderán, diciendo: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer, o sediento, y te dimos de beber?

«¿Y cuándo te vimos como forastero, y te recibimos, o desnudo, y te vestimos?

«¿Y cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?»

Respondiendo el Rey, les dirá: «En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis.» (Mateo 25:36-40).

Tiempo de Pensar. Solo podemos ver la necesidad del prójimo, cuando nos dejamos de mirar a nosotros mismos.

Oración. Señor dame un corazón humilde, con la capacidad de poder ver la necesidad del prójimo, para poder ser parte de poder ayudar a suplirlas.

Por esta causa, pues, doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que os conceda, conforme a las riquezas de su gloria, ser fortalecidos con poder por su Espíritu en el hombre interior; de manera que Cristo more por la fe en vuestros corazones; y que arraigados y cimentados en amor, seáis capaces de comprender con todos los santos cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento, para que seáis llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios.( Efesios 3:14-19). Amén.

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