Los Afanes

Los afanes y la anciedades de la vida, nos llevan a tratar de lograr algo en poco tiempo de lo adecuado. Pero en el mundo que vivimos va de prisa, y camina con rapidez en una sociedad, dejando todo atraz y sin mirar ni importarle lo que está al lado, solo por alcázar el objetivo que pretende lograr, sin predeterminar como llegue.

Los que han podido observar una salida del metro a la hora pico de NY o de cualquier lugar del mundo, se puede notar la prisa como con la gente camina, los lleva el afan de llegar al lugar de destino, y esto hace en ocaciones más tráfico de lo normal, todo por el afan, unos corren otros dan vueltas y curvas metiéndose e a la gente etc. ( Esto o completamente un caos humano).

» Haz un alto a tu prisa, recuerda que por mucho que te afanes, no podrás disfrutar mejor del tiempo y sus paisajes».

De igual manera en la vida Espiritual por estar envueltos en tantas cosas que nos rodean, y llenos de afan por alcanzarlas. Nos perdemos en ocaciones lo mejor que DIOS nos concede dar, el poder sentarnos en su mesa y conpartir con el su bendición.

Jesús hablo esta Parábola:

Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos.
Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado.
Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.
Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses.
Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir.

Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos.

Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar.
Dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.
Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena.

Reflexión. Cuantas disculpas sacamos para ir a poder sentarnos en la cena del Señor?. Y saber que el esta recogiendo a los humildes para llenar su casa.

Palabras de Jesucristo. Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios. (Lucas 14:15)

Tiempo de Pensar. El afan encieguese las bendiciones de Dios y te lleva a la intranquilidad de lo vivido.

Oración. Señor, dame la calma para poder mantener el tiempo que tu me permites vivir controlado, sabiendo que podré sentarme en tu meza sin afan y conpartir tu pan con los demás. Amén.

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