El amor incondicional del los Padres

El amor incondicional de los padres.

Amar a nuestros hijos, es una responsabilidad de los padres. Este amor es incondicional, siempre estará presente en cualquiera de sus necesidade. sabrán dar lo mejor en todo momento y su mejores alegrías es ver a sus hijos felices, capacitados para emprender la vida, y aun cuando ya estén viejos serán siempre bienvenidos a su casa.

Las preocupaciones de los padres por sus hijos, son desde que nacen, crecen y aun estando viejos. ellos siempre ocuparán un lugar en sus vidas.

Para un padre no hay hijo malo, si no desobediente. Ya que aunque su hijo haya fallado en sus decisiones, siempre habrá un consejo sabio, de un padre que lo ama.

!! Las Oración de los padres, tienen peso en el cielo!!

Saber entender, comprender y respetar las decisiones de sus hijos cuando son grandes y capacitados para definir sus destinos. es de un padre sabio y entendido. Ya que sabrán pedirle a Dios en oración por ellos, para que sus vidas sean bendecidas y cuidadas por el Eterno.

Ahora hijos este es un deber de Dios.

Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días sean prolongados en la tierra que el Señor tu Dios te da. (Éxodo 20:12).

Poder entender que es el amor de los padres y honrarles, es parte de un hijo agradecido y cuidarlos, y estar pendientes de ellos, cuando ya son viejos es una bendición de hijo agradecido, para una generacion venidera.

Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas. Un pequeño niño lo amaba mucho y todos los días jugaba alrededor de el. Trepaba al árbol hasta el tope y él le daba sombra. Él amaba al árbol y el árbol amaba al niño. Paso el tiempo y el pequeño niño creció y el nunca más volvió a jugar alrededor del enorme árbol. Un día el muchacho regresó al árbol y escuchó que el árbol le dijo. – Estoy muy triste. – ¿Vienes a jugar conmigo? Pero el muchacho contestó: – Ya no soy el niño de antes que jugaba alrededor de enormes árboles. – Lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para comprarlos. Lo siento, dijo el árbol. – Pero no tengo dinero – Te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas. De esta manera tú obtendrás el dinero para tus juguetes.

El muchacho se sintió muy feliz. Tomó todas las manzanas y obtuvo el dinero y el árbol volvió a ser feliz. Pero el muchacho nunca volvió después de obtener el dinero y el árbol volvió a estar triste. Tiempo después, el muchacho regresó y el árbol se puso feliz y le preguntó. – ¿Vienes a jugar conmigo? – No tengo tiempo para jugar. – Debo de trabajar para mi familia. – Necesito una casa para compartir con mi esposa e hijos. – ¿Puedes ayudarme? – Lo siento, pero no tengo una casa, pero… – Tú puedes cortar mis ramas y construir tu casa. El joven cortó todas las ramas del árbol y esto hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca mas volvió desde esa vez y el árbol volvió a estar triste y solitario. Cierto día de un cálido verano, el hombre regresa y el árbol estaba alegre. – ¿Vienes a jugar conmigo? -le preguntó el árbol. El hombre contesta. – Estoy triste y volviéndome viejo. – Quiero un bote para navegar y descansar. – ¿Puedes darme uno? El árbol contesta. – Usa mi tronco para que puedas construir uno y así puedas navegar y ser feliz. El hombre cortó el tronco y construyó su bote.

Luego se fue a navegar por un largo tiempo. Finalmente regresó después de muchos años y el árbol le dijo. – Lo siento mucho, pero ya no tengo nada que darte ni siquiera manzanas. El hombre responde. – No tengo dientes para morder, ni fuerza para escalar. – Ya estoy viejo. Entonces el árbol con lágrimas en sus ojos le dijo. – Realmente no puedo darte nada… – La única cosa que me queda son mis raíces muertas. Y el hombre contestó. – Yo no necesito mucho ahora, solo un lugar para descansar. – Estoy tan cansado después de tantos años… – Bueno… las viejas raíces de un árbol, son el mejor lugar para recostarse y descansar. – Ven siéntate conmigo y descansa. El hombre se sentó junto al árbol y este feliz y contento sonrió con lágrimas. ¿Sabes qué? Esta puede ser la historia de cada uno de nosotros. El árbol son nuestros Padres.

Cuando somos muy jóvenes, los amamos y jugamos con Papá y Mamá… cuando crecemos los dejamos… solo regresamos a ellos cuando los necesitamos o estamos en problemas… no importa lo que sea, ellos siempre están allí para darnos todo lo que puedan… y hacernos felices.

Reflexión . Ustedes pueden pensar que el muchacho es cruel contra el Árbol, pero es así como “NOSOTROS” tratamos a nuestros Padres… Valoremos a nuestros Padres mientras los tengamos a nuestro lado y si ya no están, que la llama de su amor viva por siempre en tu corazón…

Palabra de Jesucristo. Oh Padre justo, aunque el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste.

Yo les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos y yo en ellos. (Juan 17:25- 26).

Tiempo de Pensar. Las raíces que dejemos como padres, son el descanso de nuestras generaciones, son ellas quienes no recordarán de su amor y afecto a nuestros hijos, nietos y visnietos, etc. Con el pasar del tiempo.

!! Ser padre, es poder entender que siempre habrá en nuestro corazón, un hijo que nos necesita!!.

!!Un buen padre siempre estará presente!!.

Oración. Señor Eterno. saber entender nuestras responsabilidades para con nuestros hijos, es parte de una responsabilidad como padres. Pero saber dar lo mejor de nosotros a ellos, es la muestra incondicional de nuestro amor. Amén

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