Disfrazado de apariencia

El disfraz de las apariencias.

Nos dejamos llevar por un mundo cada día más disfrazado por aparentar ante los demás el último grito de la moda. El mejor teléfono, el mejor carro, la mejor ropa de marca , etc.

Esa competencia de marcas en la que se encuentran muchos , para demostrarles a los demás que están a la moda, son consecuencias en ocaciones de bullying en las en la sociedades. Ya que miden a lo demás por su apariencia. Dejándose arrastrar por lo externo y no por lo interno que es lo que verdaderamente forma al hombre en su belleza.

Aparentar lo que no es, es una mentira de uno mismo, que acarrearía prejuicios a nuestro ser, que al ser descubierto, se darían cuenta de la realidad de nuestra verdad , la cual mostraría la otra cara de la moneda .

Hay mujeres jóvenes que se dejan conquistar de un hombre por las apariencias, pero cuando estos muestran su realidad , se dan cuenta del engaño en el que han caído, y en ocaciones es tarde para remediarlo.

De igual manera existen muchas mujeres, que motivadas por aparentar en sus cuerpos lo que nos son. Se dejan envolver por la moda de cambiar su aspecto físico, acudiendo a los cirujanos y se transforman, para aparentar una belleza que no es real. Pero el tiempo les devuelve circunstancias con las cuales tiene que batallar.

Había un viejo mercader que viajaba de pueblo en pueblo, llevando sus mercancías a lomos de un asno. Este mercader se valía de un ingeniosidad para alimentar a su burro. Tan pronto como llegaba a un pueblo, lo descargaba y lo cubría enseguida con una piel de león; luego lo soltaba en un campo de arroz o alfalfa. El asno comía hasta hincharse y los dueños de los campos no se atrevían a echarle, ya que creían que se trataba de un león verdadero.

Un día el mercader llegó a un pueblo, y como había hecho en los otros, soltó al asno en un campo de verde alfalfa. El dueño, al ver lo que él suponía un león huyó, aterrorizado, al pueblo, y contó a sus convecinos lo que estaba ocurriendo. Sin vacilar un momento, todos se armaron hasta los dientes y corrieron al encuentro del falso león.

Este, al ver acercarse a tanta gente lanzó un sonoro rebuzno que descubrió a los campesinos su disfraz, y que tuvo además por consecuencia irritarlos mucho más. En un momento cayeron todos sobre él y lo molieron a palos de tal manera, que cuando al fin el mercader logró rescatarlo, estaba moribundo.

El hombre se tiró de los pelos al ver que por su avaricia había perdido a un compañero fiel y útil, y mientras el pollino moría, el viejo iba diciendo:

– No es la piel lo que hace temible al león.

Reflexión. Las apariencias engañan. dejándonos ver a un león disfrazado de oveja. Oh a una oveja disfrazada de León.

Palabras de Jesucristo. Cuidaos de los escribas, a quienes les gusta andar con vestiduras largas, y son amantes de los saludos respetuosos en las plazas, y de ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los lugares de honor en los banquetes; que devoran las casas de las viudas, y por las apariencias hacen largas oraciones; ellos recibirán mayor condenación. (Lucas 20:46-47).

No juzguéis por la apariencia, sino juzgad con juicio justo. (Juan 7:24).

Tiempo de Pensar. No te vistas de apariencias, por que cuando descubren tú verdad serás avergonzado ante los demás.

Oración. Señor ayúdame a ser trasparente y honesto con migo mismo, ayudame a ver mi interior; Para eliminar de mi vida todo lo que refleje una apariencia externa, y vivir mi verdad ante los demás. Amén

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