Orgullo avergonzado

Orgullo avergonzado.

Cuando actuamos orgullosamente ante los demás, mostrando nuestra faceta equivocada de la vida y crellendonos más que otros. No medimos las consecuencias cuando somos confrontados por el más humilde de los hombres.

El orgullo y la vanidad van de la mano, pero sobre todo se reflejan en querer aparentar una falsa verdad interna, que se exterioriza con una forma de actuar equivocada he imponente, mostrando una auto estima exagerada llena de engreimiento, jactancia y petulancia.

Delante de la destrucción va el orgullo, y delante de la caída, la altivez de espíritu.

Mejor es ser de espíritu humilde con los pobres que dividir el botín con los soberbios. (Proverbios 16:18-19).

Pero cuando la humildad los domina predominando la modestia. son avergonzados ante las circunstancias, rindiendosen y siendo llevados a descubrirse ante una gran humillación; Que los conlleva a desenmascarar la realidad de su vida. Oh si no lo reconocen, son llevados a sufrir en la soverbia de su corazón, alcanzando un desequilibrio en su mente y espíritu, que afectará su alma. ( Sentimientos).

¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Que muestre por su buena conducta sus obras en mansedumbre de sabiduría. (Santiago 3:13)

Un ratón se apoderó un día de la brida de un camello y le ordenó que se pusiera en marcha.

El camello era de naturaleza dócil y se puso en marcha.

El ratón, entonces, se llenó de orgullo.

Llegaron de pronto ante un arroyo y el ratón se detuvo.

– ¡Oh, amigo mío! ¿Por qué te detienes?- ¡Camina, tú que eres mi guía!

El ratón dijo: – Este arroyo me parece profundo y temo ahogarme.

El camello: – ¡Voy a probar!

Y avanzó por el agua.- El agua no es profunda.- Apenas me llega a las corvas.

El ratón le dijo: – Lo que a ti te parece una hormiga es un dragón para mí.-

Si el agua te llega a las corvas, debe cubrir mi cabeza en varios cientos de metros.

Entonces el camello le dijo: – En ese caso, deja de ser orgulloso y de creerte un guía.- ¡Ejercita tu orgullo con los demás ratones, pero no conmigo!

– ¡Me arrepiento! dijo el ratón- ¡en nombre de Dios, ayúdame tú a atravesar este arroyo!

Reflexión. El orgullo te lleva a la autosuficiencia de tu vanidad, que te muestra la incompetencia de tu interior ante la modestia de la vida.

Palabras de Jesucristo. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallareis descanso para vuestras almas. (Mateo 11:29).

Tiempo de Pensar. Solo falta que te tomes un trago de vanidad, para mostrar tu orgullo ante los demás. Tomate un café con modestia y brotar en ti la humildad.

Oración. Señor, no permitas que el orgullo y la vanidad toquen mi corazón . ayudame a reconocerlo para apartarlo de mi vida, dejando espacio a la humildad y la modestia dentro de mi alma. Amén

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