La Generosidad VRs El Egoísmo

La generosidad Vrs el Egoísmo

La generosidad es una virtud de un hombre bondadoso, dado a servir y dar a los demás sin interés, su forma de compartir es abierta y siempre está pendiente de la necesidades del prójimo, tratando de satisfacerlas a sus posibilidades.

Con generosidad le darás, y no te dolerá el corazón cuando le des, ya que el Señor tu Dios te bendecirá por esto en todo tu trabajo y en todo lo que emprendas. (Deuteronomio 15:10)

El Egoísmo es lo contrario, es aquel hombre que sólo piensa para si mismo, es lleno de avaricia y nunca ve la necesidad de nadie, solo la de el. Su amor por si mismo lo lleva a levantar su ego, con lo cual lo rige su propio yo interno.

No comas el pan del egoísta, ni desees sus manjares; pues como piensa dentro de sí, así es. El te dice: Come y bebe, pero su corazón no está contigo. (Proverbios 23:6-7).

Ahora saber entender como es nuestro comportamiento puesto en una balanza, entre la generosidad y el Egoísmo. Es poder encontrar en nuestro interior que verdaderamente pesa en nosotros. Por ejemplo: Ahi quienes quieren ser amados y aceptados como son, pero no saben comprender a la persona que aman. De igual manera ahí quienes les gusta que le den y le sirvan, pero nos saben compartir una mesa con el pobre o el ambriento . Ahí quienes piensan en su propio tiempo y en todo lo que tienen que hacer para ellos mismos, pero nunca sacan tiempo par visitar el enfermo o el necesitado. Ahí quienes Le gustan que los escuchen, pero nunca saben escuchar a los demás.

Por esto analiza. Tu balanza hacia donde se inclina?

Ese año las lluvias habían sido particularmente intensas en toda la región. Una gran corriente del río se  llevó la choza de un campesino, pero cuando cesaron, habían dejado en la tierra una valiosa joya.

El buen hombre vendió la alhaja y con la suma que le entregaron reconstruyó su choza y el  resto se lo regaló a un niño huérfano y desvalido del pueblo.

La riada había arrasado también  otro poblado y un campesino, para salvar la vida, tuvo que encaramarse a un tronco de árbol que  flotaba sobre las turbulentas aguas. Otro hombre, despavorido, le pidió socorro, pero el campesino se lo negó, diciéndose a sí mismo: “Si se sube éste al tronco, a lo mejor se vuelca y me  ahogo”.

Los años pasaron y estalló la guerra en ese reino. Ambos campesinos fueron alistados. El campesino bondadoso fue herido de gravedad y conducido al hospital. El médico que le atendió con gran cariño y eficacia era aquel muchachito huérfano al que  él había ayudado. Lo reconoció y  puso toda su ciencia y amor al servicio del malherido. Logró salvarlo y se hicieron grandes amigos de por vida.

El campesino egoísta tuvo por capitán de la tropa al hombre a quien no había auxiliado. Le envió a primera línea de combate y días después halló la muerte en las trincheras.

Reflexión. La generosidad siempre traerá puerta abiertas de bendición a tu vida, e Egoísmo cierra las puertas con candados de tus verdaderas bendiciónes, y te encierra en tu propio yo. La generosidad engendra generosidad y  el egoísmo, egoísmo. Debemos cultivar los cuatro bálsamos de la mente: amor, compasión, alegría  por la dicha de los otros y ecuanimidad.

Palabras de Jesucristo. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: «Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

«Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.»

Entonces los justos le responderán, diciendo: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer, o sediento, y te dimos de beber?

«¿Y cuándo te vimos como forastero, y te recibimos, o desnudo, y te vestimos?

«¿Y cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?»

Respondiendo el Rey, les dirá: «En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis.»

Entonces dirá también a los de su izquierda: «Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles.

«Porque tuve hambre, y no me disteis de comer, tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recibisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.»

Entonces ellos también responderán, diciendo: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o como forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?»

El entonces les responderá, diciendo: «En verdad os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de los más pequeños de éstos, tampoco a mí lo hicisteis.»

Y éstos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna. (Mateo 25:34-36).

Tiempo de Pensar. Nuestra inclinación en una balanza, que mostrará hacia donde esta mi grado de generosidad o Egoísmo.

!! Las consecuencias anteceden a los actos!!

Oración. Señor, perdoname por ser egoísta cuando he pensado solo en mi, ayudame a ver la necesidades del prójimo, para ser instrumento tuyo en tus manos, llenos de bendición y justicia. Amén

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