Estancamiento personal

El estancamiento personal.

Primero el poder entender que el estancamiento, es un estado en el cual la persona no avanza, si no que se acostumbra a vivir en el habita de su zona de confort. Estas personas viven siempre dependiendo de los demás, por lo general se dejan llevar por la pereza en muchas ocaciones, que es la que los impide avanzar, tienden a tener mucho miedo al cambio y pero son abusivos y exigentes, no aceptan que alguien los trate de mover del sitio.

Por lo generar su forma de vivir es una costumbre cotidiana, en la cual cada día sucede lo mismo, sus pensamientos limitados, están atados al pasado de su formación, son sin espíritu de superación, negligentes en su forma de actuar, están en el hábitat de su mente cutiva y conformista. No hacen cambios que lo lleve a objetivos de superación, si no que siempre estáran dependiendo de alguien o de algo.

Por negligencia se hunde el techo, y por pereza tiene goteras la casa. (Eclesiastés 10:18)

Parecen que están atados a vivir de la misma manera toda la vida, encadenados a pequeñas cosas y tribiales, por lo cual su mente no puede ver más haya del mundo.

Parecen estar felices con lo que tienen, pero siempre miraran a lo de los demás con envidia y celos. No se animan a salir adelante y dar pasos de valentía a superar su estado de estancamiento.

Tenemos que dar pasos para aprender a tocar, buscar y abrir nuestra boca para poder saber pedir. Todo esto conlleva a una accion y sin hacerla no podremos salir del estado de confort.

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacia despliegue de su tamaño, peso y fuerza descomunal… pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas clavada a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.

El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye? Cuando tenía 5 o 6 años yo todavía en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: -Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvide del misterio del elefante y la estaca… y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no se escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde muy, muy pequeño. Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró, sudó, tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía… Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no se escapa porque cree -pobre- que NO PUEDE. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás… jamás… intentó poner a prueba su fuerza otra vez…

Reflexión. Somo en ocaciones atados por la forma de crianza y sobre protección, que nos acostumbra a vivir siempre de la misma manera; sin pensar más allá de nuestro entorno, que nos impide avanzar, para salir de nuestra zona de confort.

Palabras de Jesucristo. Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Tiempo de Pensar. Solo falta entender nuestras capacidades de desarrollo en nuestro interior, para poder romper con cuelquier cadena que nos limita a dar pasos de superación.

!! Sal de tu parentela y verás la inmensidad de la tierra que DIOS te promete para lograr objetivos!!

Oración. Rompe toda cadena que me limita oh DIOS Eterno. No deje que el confort entre a mi vida, llevándome cautivo a aferrarme a las costumbres de mis incapacidades. Sabiendo que tu has habierto un mundo lleno de oportunidades para lograr los objetivos y el bienestar de mi vida. Amén

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