Precaución

Hombre precavido

Hay una gran frase muy común, que dice que : !! El hombre precavido vale por dos!!.

Ahora como podremos desarrollar la precaución? Es simplemente tomándonos el tiempo adecuado, para lograr bien nuestros objetivos. Mirando todo lo que nos rodea antes de tomar una determinación, y poder evitar cualquier riesgo.

Por esto saber que la precaución conecta de forma directa con la prevención, con una actitud positiva para evitar ciertas consecuencias negativas. Nos conlleva a meditar más antes de tomar una decisión, la cual podrá marcar nuestro futuro.

La precaución te conlleva a ser organizado, disciplinado y responsable, ante la circunstancias que se te presentan. Es la lógica perfecta de nuestras acciones, que nos lleva a estar conscientes de los pro y los contras.

El prudente se anticipa al peligro y toma precauciones.

El simplón sigue adelante a ciegas y sufre las consecuencias. (Proverbios 27:12).

Cuando somos precavidos, evitamos los malos momentos que nos puedan suceder, ya que actuamos conjuntamente con la prudencia, que es el reflejo de poder hacer bien las cosas.

¡Solo los simplones creen todo lo que se les dice!. Los prudentes examinan cuidadosamente sus pasos.

Los sabios son precavidos y evitan el peligro; los necios, confiados en sí mismos, se precipitan con imprudencia. (Proverbios 14:14-15).

Es posible asociar la noción de prevención al cuidado o la precaución, más allá de lo que respecta a uno mismo.

Cierta vez, un Cazador estaba de camino al bosque para cazar aves. Al divisar observó un bella ave grande y hermosa, que estaba en la cima de un árbol elevado, cogió su arco y flecha y se propuso cazarla.

Mientras se acercaba mirando fijamente al Ave distraída para mejorar su puntería, el Cazador no se percató que muy cerca, yacía una Víbora dormida, y al pisarla, esta muy molesta lo mordió.

El Cazador, sintiéndose morir por el veneno de la Víbora se dijo:

«¡Que desdichado soy! Por querer atrapar mi presa, no me percaté que yo mismo me volvería presa de la muerte.»

Reflexión. Cuando no somo precavidos podemos afectar o dañar la relación con nuestro prójimo, y en verdad no nos damos cuenta de nuestra propia desgracia.

Palabras de Jesucristo. ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente a quien su señor puso sobre los de su casa para que les diera la comida a su tiempo? (Mateo 24:45).

Tiempo de Pensar. Bienaventurado el que procede con precaución, ya que el encontrará el camino perfecto hacia la prudencia.

Oración. Señor, Ayudame a ser precavido, cuando tenga que tomar decisiones, sabiendo que Tú me darás la prudencia para actuar correctamente y con precaución. Amén.

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