El despreció

El despreció

Esta actitud de despreciar a la gente o en algunas ocaciones a la vida que nos rodea , no lleva a una falta de respecto hacia la otra persona, hiriendo los sentimientos de los demás en su dignidad.

El despreció es catalogado como una humillación, cuando tratamos a los demás con superioridad. El querer sentirse más superior que otros, oh llenarse de orgullo por sus posiciones sociales, que marcan la diferencia entre el pobre o el rico, llevando a despreciar a los marginados, es una actitud de inrespecto y de falta de valor por el prójimo.

Ten misericordia de nosotros, Señor, ten misericordia porque ya estamos hartos de tanto desprecio.

Ya estamos más que hartos de las burlas de los orgullosos y del desprecio de los arrogantes. (Salmos 123:2-3).

Hay veces despreciamos las cosas que nos ofrecen, por sentirnos orgullosos de lo que tenemos o poseemos. Esta actitud te llevará a perder las bendiciones que Dios te provee, retribuyendo tarde o temprano en peor y quebrantara tú orgullo con los días..

Cierta vez, un Abogado fue invitado a una boda que se celebraba en su pueblo natal, un tanto distante de la ciudad en que vivía.

Mientras estaba en camino, el Abogado encontró al borde de la carretera un cesto lleno de Peras. Como era de mañana, le sobraba apetito para comer, y como el banquete se veía prometedor, el Abogado despreció el cesto de frutas dándoles un puntapié arrojándolo al lodo.

Siguiendo su camino, se encontró con un río que debía cruzar, pero venía muy acaudalado a causa de las lluvias y para colmo, la corriente se había llevado el puente. Sin encontrar ningún medio como una barca que le permitiera cruzar, regresó a casa por el mismo camino sin haber comido nada.

Durante su retorno, el hambre lo acosaba constantemente, y a tal extremo, que al pasar nuevamente por las peras embarradas en lodo, no tuvo más remedio que levantarlas, limpiarlas muy bien, y comérselas.

Reflexión. Cuando despreciamos las oportunidades que la vida nos presenta, nos tocará más tarde comer la migajas de lo que no la ofrecieron.

Palabras de Jesucristo. Jesús contestó:—Es cierto que Elías viene primero a fin de dejar todo preparado. Sin embargo, ¿por qué las Escrituras dicen que el Hijo del Hombre debe sufrir mucho y ser tratado con total desprecio?. (Marcos 9:12).

Tiempo de Pensar. El desprecio es el orgullo humillante de lo que se creen superiores.

Pero el que procede humildemente tarde o temprano obtendrá riquezas.

Oración. Señor ayúdame a valorar lo que me ofrecen, para poder ser humilde y no perder las bendiciones por el desprecio. Amén

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