Cuando se pierde las esperanzas

Salmo 10:17-18

Señor, tú conoces las esperanzas de los indefensos; ciertamente escucharás sus clamores y los consolarás. Harás justicia a los huérfanos y a los oprimidos, para que ya no los aterre un simple mortal.

Tiempo de meditación

En esos momentos en que la vida desafía de verdad muchas personas se sienten totalmente extenuadas en su energía y vitalidad como para seguir adelante. Todas sus esperanzas se encuentran en un limbo, sin poder encontrar soluciones. Ahora si bien es un proceso natural de la condición humana el de transitar momentos buenos y malos, es necesario afianzar esta cualidad humana de la esperanza para recobrar el sentido sobre lo importante del acto de vivir. Hay situaciones desesperantes en la vida de cada ser humano por diferentes motivos. También, la mayoría de los problemas de pérdida de esperanza obedecen a situaciones de la vida con expectativas desmedidas respecto a la realidad posible de las cosas que anhelas, quieres o sueñas. La etiqueta del “debería ser…” o “tengo que…” que le colocas, es lo que termina por decepcionarte una y otra vez. Prolongado en el tiempo, y mezclada con frustración casi permanente, desencadena una sensación de pérdida de la esperanza.

Tiempo de reflexión

Saber comprender los momentos y aprender a luchar por ellos es donde podemos ver que las esperanzas siempre tiene una luz que alumbra a los lejos. Dios nos provees la capacidad de aprender que la lucha diario en la vida por nuestros objetivos tienen un tiempo. Por esto al comprender bien los tiempos podemos tener siempre una esperanza inmensa.

Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo. Un tiempo para nacer y un tiempo para morir. Un tiempo para sembrar y un tiempo para cosechar. Un tiempo para matar y un tiempo para sanar. Un tiempo para derribar y un tiempo para construir. Un tiempo para llorar y un tiempo para reír. Un tiempo para entristecerse y un tiempo para bailar. Un tiempo para esparcir piedras y un tiempo para juntar piedras. Un tiempo para abrazarse y un tiempo para apartarse. Un tiempo para buscar y un tiempo para dejar de buscar. Un tiempo para guardar y un tiempo para botar. Un tiempo para rasgar y un tiempo para remendar. Un tiempo para callar y un tiempo para hablar.Un tiempo para amar y un tiempo para odiar. Un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz. Eclesiastés 3:1 -8.

Entonces si todo tiene su tiempo la esperanza siempre será lo que no se debe perder. Aún ni en la muerte se perdió la esperanza. Ya que Jesucristo nos brinda el poder tener vida eterna si lo reconocemos como nuestro salvador.

Tiempo de actuar

Si no tomas esto a tiempo, abres la puerta a que empiecen los problemas, es ahí donde empiezan los problemas de salud, debido que no vez mas de lo que no puedes. Para esto es necesario en la esperanza activar la Fe. Sabiendo que ella es la capacidad de aprender a recibir lo que necesitamos aunque no lo veamos.

La fe es la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver. Hebreos 11:1 .

Sin embargo, es importante saber que, en la inmensa mayoría de los casos, eres tú mismo quien está implicado desde la raíz del problema en el que estás metido, porque, aunque sea mínimamente, y a veces en forma inconsciente, hay algo, por pequeño que sea, por lo que lo has creado, provocado y permitido. No te quedes sentado limitándote, muévete por FE sal de la zona de confort, para buscar los propósitos en tu vida. Ahora si esta enfermo ve al medico y si estas en el hospital recuerda que Jesucristo es quien el que te puede restaurar y sanar , la biblia habla que por sus heridas fuimos sanados.

Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto.Por sus heridas, ustedes son sanados. 1 Pedro 2:24

Tiempo de pensar.

Pensar cosas buenas trae cosas buenas; de pronto empiezas a sentirte un poco mejor, a recobrar el sentido de lo esencial de la vida, y a estar abierto a recibir experiencias positivas. También sucede exactamente lo opuesto. Tú eliges.

Oración

Señor hoy pongo todas mis esperanzas en Ti, sabiendo que TÚ eres la luz que alumbra mi camino para poder dar pasos de Fe, aun cuando la oscuridad quiera afectar mi vida. Amén.

Compartir:

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on telegram
Share on whatsapp

Deja un comentario