DEPENDER DE DIOS

SALMO 44: 5-7

Solo con tu poder hacemos retroceder a nuestros enemigos, solo en tu hombre podemos pisotear a nuestros adversarios. No confío en mi arco ni dependo de que mi espada me salve.Tú eres el que nos da la victoria sobre nuestros enemigos; avergüenzas a los que nos odian.

Tiempo de meditación.

El mundo en que vivimos se vive mucho la independencia, hay quienes solo confían en ellos mismos o en lo que poseen, desde muy jóvenes nos enseñan a poder sobrevivir dependiendo de lo que podemos alcanzar. En la actualidad y de manera lamentable, en lo que menos pensamos es en Dios y mucho menos para siquiera creer que podemos depender de Él. Eso suele sonar hasta ridículo y absurdo en un mundo tan materialista como el nuestro. Hay quienes dependen de otras personas para poder subsistir, o dependen del trabajo que tienen en el momento; ¿mas cuando se pierde ese sustento de quien dependerás?. Sin embargo, yo me atrevería a decir que muchos no conocen el verdadero significado de depender de Dios y por ende, sus invaluables beneficios.

Tiempo de reflexión.

Recrear una dependencia en ocasiones nos hace sentir seguros, mas que importante es aprender verdaderamente de Dios, aun cuando las cosas no se nos dan o quizás cuando se pierde las esperanzas de lo que anhelamos.

No pongan su confianza en los simples humanos; son tan frágiles como el aliento. ¿Qué valor tienen?. Isaías 2:22 .

Depender de Dios es verdaderamente entregarle todos los propósitos que anhelamos, todas nuestras decisiones y aun mas todo nuestros pensamientos. La dependencias de Dios es negarnos a nosotros mismos por hacer la voluntad de Dios. Es poder estudiar sus escrituras donde se encuentra el poder creer de lo que tiene reservado para los que confían en El.

Tengo la plena seguridad y la esperanza que jamás seré avergonzado, sino que seguiré actuando con valor por Cristo, como lo he hecho en el pasado. Y confío en que mi vida dará honor a Cristo, sea que yo viva o muera. Pues, para mí, vivir significa vivir para Cristo y morir es aún mejor. Pero si vivo, puedo realizar más labor fructífera para Cristo. Así que realmente no sé qué es mejor. Filipenses 1:20-22.

Dios anhela que usted se abandone por completo a su control y su apoyo eterno. Él se encarga de todo lo que le concierne de la mejor manera posible, y también le sustentará en el proceso.

Tiempo para actuar.

Es mejor para nosotros tomarnos un tiempo en oración pidiendo guía y dirección al Dios de la Sabiduría Eterna, que tener que pedirle amargamente después que nos saque del atolladero en el que nos encontramos por no haberlo consultado antes. Y eso es lo que suele suceder, que actuamos sin pensar y luego queremos acudir a Él cuando ya estamos en problemas, después de pasar quizás por desagradables circunstancias que nos hacen sufrir malos ratos, ratos que a veces pueden prolongarse demasiado antes de que Dios decida ayudarnos. Por esto debemos hacer parte activa de Dios en nuestra vida cotidiana, contar con el para siempre en todo y para con todo.

Si escuchan y obedecen a Dios, serán bendecidos con prosperidad por el resto de su vida. Todos sus años serán agradables. Job 36:11.

Es necesario muchas veces, llegar al punto de perderlo todo, tocar fondo y después de haber agotado todas las opciones humanamente posibles, recurrimos a Él como último recurso,  pero Él es tan misericordioso que aun en esas circunstancias acude a ayudarnos, como buen Padre que es.

Tiempo de pensar.

El depender de Dios no es una debilidad, es toda una fortaleza.

Oración.

Señor te entrego mi vida, mis decisiones y propósitos. Para que me encamines por la verdad que tu quieres para mi, ayúdame a diario a poder depender de tu palabra , para poder alcanzar la sabiduría y ser fortalecido en el mundo en que vivo. Amén.

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