RECUERDO DE LOS QUE HAN MUERTO

SALMO 30:11-12

Tú cambiaste mi duelo en alegre danza; me quitaste la ropa de luto y me vestiste de alegría, para que yo te cante alabanzas y no me quede callado. Oh Señor, mi Dios, ¡por siempre te daré gracias!

Tiempo de meditación.

Una amigo me escribió pidiendo un favor que si le podia ayudar a dar consuelo a una familia de un gran amigo que había muertos hace un año. Y esto fue lo que le compartí:

Cuando recordamos a las personas que se han ido, parece que tuviéramos que hacerlo con pena y no con risa. En nuestra sociedad relacionamos la pena por alguien con el amor que le profesábamos. Y si no lloras, no lo sientes. Es un error. Las muestras de amor son la dedicación, el tiempo compartido, la comprensión, la ayuda que has prestado, el cariño, la comunicación, pero no la tristeza por la pérdida. No podemos volver a tener entre nosotros a la persona que ha partido a la presencia de Dios, pero sí podemos cambiar la actitud para podernos sentirnos mejor con la pérdida. Es poder recordar lo bellos momentos que compartimos , donde la alegría de haber tenido el privilegio de haber disfrutado sus sonrisas , nos lleva a poder superar la pena y saber que el siempre estará presente en nuestro corazón con el mimo amor que lo recordamos hoy.

Ponme como un sello sobre tu corazón, como un sello sobre tu brazo.Pues el amor es tan fuerte como la muerte, y sus celos, tan duraderos como la tumba. El amor destella como el fuego con la llama más intensa. Cantar de los Cantares 8:6.

Esto me llevo a escribir esta reflexión.

Tiempo de reflexion.

Recuerdo que hace muchos años las viudas tenían duelos toda la vida, se vestían de negro o gris , con el fin de recordar la tristeza que producía la perdida del ser que amaban; más creo que el duelo es un sufrimiento continuo, y estoy seguro que si la persona tuviera la oportunidad de volver del cielo a hablarle, le diría- ¿ donde están los bellos recuerdos que pasamos juntos? . Es ahi donde debemos aplicar este Salmo y cambiar nuestro semblante en alegría, llenarnos de amor, para no quedarnos callados de haber compartido buenos momentos con los que partieron, dandole gracias al Eterno por haber sido privilegiados de haberlos tenido. Recordar que la tumba es algo que nos va suceder en algún momento y que de eso hay que aceptar esa gran realidad, recordando las bellas vivencias.

Tu sol nunca se pondrá; tu luna nunca descenderá. Pues el Señor será tu luz perpetua. Tus días de duelo llegarán a su fin. Isaías 60:20.

Hoy es un día de recuerdos pero no tienen que estar centrados en “lo que se ha ido y nos falta” sino en las enseñanzas y las experiencias que compartimos con esa persona, las veces que reímos juntos. Aprende a disfrutar de la persona fallecida. Recordar aviva los sentimientos y emociones y podemos llegar a experimentar emociones idénticas a las vividas en la situación real. Así que trata de echar leña para que los recuerdos sean entrañables, incluso graciosos, en lugar de tristes.

Tiempo para actuar .

Cuando damos mucho tiempo al duelo el sufrimiento no se va, quedamos muertos junto con los que murieron. Mas te recomiendo que el poder seguir al Maestro nos ayudara a superar la muerte. Estas palabras dijo Jesús:

Jesús le dijo:—Sígueme ahora. Deja que los muertos espirituales entierren a sus muertos. Mateo 8:22.

Cuando estamos dispuestos en dejar la tristeza y cambiarla por alegría, podemos celebrar y recordar que la vida continua y que muchas bendiciones se unirán en el transcurso de la vida. “Los tiempos son los mejores momentos de los recuerdos bellos”.

Las jóvenes danzarán de alegría y los hombres —jóvenes y viejos— se unirán a la celebración. Convertiré su duelo en alegría. Los consolaré y cambiaré su aflicción en regocijo. Jeremías 31:13 .

Tiempo de pensar.

Recordar es vivir y vivir es dejar pasar los malos momentos, cambiándolos por los bellos momentos.

Oración.

Señor te doy gracias por haber compartido con aquellos que llegaron a tu presencia. Cambio mi duelo en felicidad por haber podido vivir experiencias hermosas con ellos, saber que fueron una parte muy fuerte en mi corazón y que estoy contento por haber compartido bellos momentos. Gracias Oh Dios por cambiar mi lamento en alegría. Amén.

Compartir:

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on telegram
Share on whatsapp

Deja un comentario