OREMOS POR ISRAEL

SALMO 48: 12-14

Vayan a inspeccionar la ciudad de Jerusalén; anden por ella y cuenten sus muchas torres. Fíjense en las murallas fortificadas y recorran todas sus ciudadelas, para que puedan describirlas a las generaciones futuras. Pues así es Dios. Él es nuestro Dios por siempre y para siempre, y nos guiará hasta el día de nuestra muerte.

Tiempo de meditación.

Hace algunos años tuve el privilegio de conocer a Jerusalén, la gran ciudad del pueblo de Israel, allí me di cuenta como la procesión de personas de todo el mundo la visitaba, era una combinación de hombres de diferentes religiones que desfilaban por sus calles, mas al llegar al muro del templo , me quedé observando y vi que el los judío se recostaban al muro a orar, alguien me dijo que tomara un papel y que le pidiera a Dios por las peticiones. Más todo eso parecía un show y mi corazón se sintió triste. Más al ver bien y observar vi que los judío pedían por la construcción del templo, aquel que predijo Jesucristo que destruiría y que por esa causa lo llevaron a la cruz, y que se destruyo después de su muerte. Más observaba el gran templo islámico, con su cúpula Dorada que se reflejaba en toda la ciudad y la gran venta de artículos religiosos que estaba por todos su atrios dentro de las grandes murallas de la ciudad Santa. El Secretario General de la ONU y la directora general de la UNESCO señalaron hoy que Jerusalén es la ciudad sagrada de tres religiones monoteístas: la judía, la cristiana y la musulmana y que su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial es un reconocimiento a su diversidad y coexistencia cultural y religiosa. Y dije han convertido la Gran Ciudad en un Disney Religioso.

Tiempo de reflexión.

Más quiero contarles esto por que el Eterno nos pide que oremos por Israel, el pueblo que Dios escogió. El no llamo a su pueblo por ninguna de esas tres religiones. El los llamo Israel.

Ahora que Jacob había regresado de Padán-aram, Dios se le apareció de nuevo en Betel. Y Dios lo bendijo diciéndole: «Tu nombre es Jacob, pero ya no te llamarás Jacob. A partir de ahora tu nombre será Israel». Así que Dios le cambió el nombre y lo llamó Israel. Entonces Dios dijo: «Yo soy El-Shaddai, «Dios Todopoderoso». Sé fructífero y multiplícate. Llegarás a formar una gran nación; incluso, de ti saldrán muchas naciones. ¡Habrá reyes entre tus descendientes!. Génesis 35:9-10.

Esto lo observe que mientras el pueblo judío reza por el templo destruido, lo que vi fue que los cimientos estaban intactos sus pisos nunca se había desgastados, por el cual caminan miles de peregrinos. Aprendí que los cimientos de Dios nunca serán destruidos y que nos debemos parar firmes en ellos.

Con alabanza y agradecimiento entonaron el siguiente canto al Señor:¡Él es tan bueno! . ¡Su fiel amor por Israel permanece para siempre!».Luego todo el pueblo dio un fuerte grito, alabando al Señor, porque se habían echado los cimientos del templo del Señor. Esdras 3:11.

Estos cimientos son por los que debemos pedirle a diario a Dios , están basados en su Palabra la cual es la que edifica nuestras vidas y construye dentro de nosotros un templo nuevo. Esto dijo Jesucristo acerca de la importancia de tener unos cimientos firmes:

Pero el que oye y no obedece es como una persona que construye una casa sin cimientos. Cuando las aguas de la inundación azoten esa casa, se derrumbará en un montón de escombros». Lucas 6:49.

Tiempo para actuar.

Si en verdad eres creyentes de lo escrito en el GRAN lLIBRO no le pondrías apellidos a Dios, para identificarte con sus creencias culturales, te llamarías Israel pueblo Santo escogido por Dios.

Pues tú eres un pueblo santo porque perteneces al Señor tu Dios. De todos los pueblos de la tierra, el Señor tu Dios te eligió a ti para que seas su tesoro especial. El Señor no te dio su amor ni te eligió porque eras una nación más numerosa que las otras naciones, ¡pues tú eras la más pequeña de todas! . Deuteronomio 7:6-7.

Todos los que creemos en Jesucristo fuimos injertados a este gran pueblo llamado Israel, el cual debemos orar por cada creyente. Que se une. Hacer parte de esta gran nación santa. No estar orando por la materia que se destruye si no por la espiritual que es la que permanece para siempre.

Y dado que Abraham y los otros patriarcas fueron santos, sus descendientes también serán santos, del mismo modo que toda la masa de pan es santa porque la porción que se da como ofrenda es santa. Pues, si las raíces del árbol son santas, las ramas también lo serán. Algunas ramas del árbol de Abraham —algunos del pueblo de Israel— han sido arrancadas; y ustedes, los gentiles, que eran ramas de un olivo silvestre, fueron injertados. Así que ahora ustedes también reciben la bendición que Dios prometió a Abraham y a sus hijos, con lo cual comparten con ellos el alimento nutritivo que proviene de la raíz del olivo especial de Dios. Así que no se jacten de haber sido injertados para reemplazar a las ramas que fueron arrancadas. Ustedes son solo una rama, no son la raíz. Romanos 11:16 -18.

Tiempo de pensar.

Las religiones dividen a un pueblo. Más Dios no es religion si no verdad.

Oración.

Señor hoy te pido por tu pueblo Israel, aquella nación santa, quien esta comprometida con el Eterno, que su cimientos están puestos en su Palabra, y que ellos son templo del Espíritu Santo. Por estas personas, levanto mi plegaria para que los protejas, por los que son de la cimiente como los injertados que forman parte de esta Gran Nación celestial. Amén .

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