LA BONDAD Y LA BENEVOLENCIA

Nace de un corazón generoso dispuesto a dar sin recibir. Es que se ha olvidado de si mismo para servir a los demás.

La benevolencia es hacer lo bueno y la bondad es hacerlo con amor. Para llevar una vida llena de bondad debemos seguir los pasos que Dios nos marco en los dos primeros mandamientos. ¡Amar a Dios, Amar al prójimo y amarte a ti mismo!. El actuar con benignidad y bondadosamente, se traduce en benevolencia, pensamientos, palabras y obras adecuadas. La benevolencia es luz, orden, amor, beneficio y dicha. Es la capacidad de ponernos en el lugar del otro, descubriendo y comprendiendo las necesidades ajenas, para atenderlas. La benevolencia exhala afecto, sensibilidad, cordialidad y amistad. La persona benevolente comprende y perdona, evita poner en énfasis el lado negativo de las demás personas y aprecia su lado positivo y constructivo. El apóstol Pablo expreso el verdadero trabajo del benevolente y nos recordó las palabras de Jesucristo.

»Yo nunca he codiciado la plata ni el oro ni la ropa de nadie. Ustedes saben que mis dos manos han trabajado para satisfacer mis propias necesidades e incluso las necesidades de los que estuvieron conmigo. Y he sido un ejemplo constante de cómo pueden ayudar con trabajo y esfuerzo a los que están en necesidad. Deben recordar las palabras del Señor Jesús: “Hay más bendición en dar que en recibir”». Hechos 20:33-35.

Dar más , que recibir, reproduce el carácter de Jesucristo. Yo creo que la bondad se mide con el tiempo de calidad que damos a otros y la benignidad con la forma como nos comportemos con los demás. Por esto expongo de nuevo el gran mandato de Jesucristo dijo que mas bienaventurado es dar que recibir. Esto es poder entender que los caminos de un creyente se forman ayudando a los demás. No es sacándole provecho a las personas y manipulando sus emociones para quitarles . Como lo hacen algunos lideres religiosos, que manipulan a sus seguidores para obtener beneficios propios y se olvidan de ayudar a las personas. Jesucristo hablo claramente de estas personas.

Jesús también enseñó: «¡Cuídense de los maestros de la ley religiosa! Pues les gusta pavonearse en túnicas largas y sueltas y recibir saludos respetuosos cuando caminan por las plazas. ¡Y cómo les encanta ocupar los asientos de honor en las sinagogas y sentarse a la mesa principal en los banquetes!. Sin embargo, estafan descaradamente a las viudas para apoderarse de sus propiedades y luego pretenden ser piadosos haciendo largas oraciones en público. Por eso serán castigados con más severidad». Marcos 12:38 -40.

Hoy en día todavía muchos lideres no practican la bondad y la benevolencia . Llenan sus arcas de dinero y disfrutan de sus logros solos. Se esconden en la religiosidad y su corazones están llenos de avaricia. Ahora Jesucristo no dice a su pueblo que salgamos de nuestra zona de comodidad, que veamos donde existe la necesidad para poder dar con generosidad que es un gran don de Dios y hay que tener una actitud correcta y adecuada , sabiendo que una parte de nuestros recursos se utilizan para ayudar a los necesitados y no al líder religioso. Si vas a una iglesia de cualquier denominación mira bien como administran las ofrendas recogidas si es para la familia del líder, o para la familia de Dios, que son las viudas, los pobre y los enfermos . Entonces así te darás cuenta si practican la benevolencia y la bondad.

Dale a cualquiera que te pida; y cuando te quiten las cosas, no trates de recuperarlas. Traten a los demás como les gustaría que ellos los trataran a ustedes. »Si solo aman a quienes los aman a ustedes, ¿qué mérito tienen? ¡Hasta los pecadores aman a quienes los aman a ellos!. Y si solo hacen bien a los que son buenos con ustedes, ¿qué mérito tienen? ¡Hasta los pecadores hacen eso!. Y si prestan dinero solamente a quienes pueden devolverlo, ¿qué mérito tienen? Hasta los pecadores prestan a otros pecadores a cambio de un reembolso completo. »¡Amen a sus enemigos! Háganles bien. Presten sin esperar nada a cambio. Entonces su recompensa del cielo será grande, y se estarán comportando verdaderamente como hijos del Altísimo, pues él es bondadoso con los que son desagradecidos y perversos. Deben ser compasivos, así como su Padre es compasivo. Lucas 6:30-36

En la medida en que procuramos el bienestar de otros, nos hacemos la vida agradable a nosotros mismos. Somos bienaventurados al darle nuestro amor y esperanza a quien lo necesita. Hoy en dia son muchos los que padecen de una enfermedad, los que enfrentan las secuelas de un divorcio, los que experimentan la muerta de un ser querido, los que sobrellevan la rebeldía de un hijo, los que viven bajo el dominio de un vicio insuperable, los que tienen hambre y viven en las calles debido a la falta de recursos. Seamos bienaventurados y bondadosos dando palabras de aliento, abrazos de esperanza y afecto a través de los hechos, para ayudar a cambiar el estado en que se encuentran. Ahora recuerda no es dar por emoción si no por convicción. Ya que de igual manera hay muchos que se esconden en la pobreza , para satisfacer sus vicios y pecados. A estos sus caras los delatan.

¡Nunca permitas que la lealtad ni la bondad te abandonen!. Átalas alrededor de tu cuello como un recordatorio. Escríbelas en lo profundo de tu corazón. Entonces tendrás tanto el favor de Dios como el de la gente, y lograrás una buena reputación. Proverbios 3:3-4-

Cuando damos con bondad y benignidad, reproducimos en nuestras vidas el carácter altruista y bondadoso de Dios.

ORACIÓN

Señor ayúdame a desarrollar en mi la benignidad y la bondad, a dejar de mirarme tanto a si mismo, sabiendo que hay muchos que necesitan de un abrazo, de una palabra de aliento, de una ayuda generosa, de amor y comprensión. Amén

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