MI VIDA DE ANGUSTIA Y DOLOR

La angustia de desnuda y destroza tú vida con dolor. Mas Dios es tu fortaleza en medio de cualquier dificultad. Solo confía en EL.

La angustia es un estado de intranquilidad o inquietud muy intensas causado especialmente por algo desagradable o por la amenaza de una desgracia o un peligro. Cuando hablamos de manera coloquial utilizamos indistintamente las palabras angustia, miedo y pánico, pero, en realidad, no son lo mismo. El miedo siempre se refiere a algo concreto, es objetivo y delimitado: así tenemos miedo a los perros, a las arañas, a subir en un ascensor, a la oscuridad, etc. Y el pánico es un miedo “masivo”. Se podría decir que el pánico es una ración doble o triple de miedo, que se produce por una situación inesperada que nos sobrepasa. Por ejemplo, un terremoto o un Huracán. Hoy en el mundo que vivimos, podemos ver mucha angustia en las personas, llevándolos a un estado de estrés, que los lleva a no controlar sus emocionéis, callendo en pánico fácilmente. Se pierde La Paz, ven las pruebas como causa de que angustiarse, cuando la verdad de la prueba es está:

Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada. Santiago 1:2 .

Mi alma está muy triste hasta la muerte» es una expresión de angustia y dolor. En la vida de un hombre o una mujer puede vivir situaciones extremadamente difíciles,  tal, que le lleve a levantar una oración pidiendo la fortaleza de Dios ya que su alma esta muy triste hasta la muerte. Esta es la oración que hizo el Señor Jesús estando en la prueba del Getsemani, cuando su agonía y tristeza eran tal que sintió que iba a morir, una agonía que se intensifico al pensar que podía no haber llegado a la cruz donde ofrendaría su vida como sacrificio perfecto por nuestro pecado.

Les dijo: «Mi alma está destrozada de tanta tristeza, hasta el punto de la muerte. Quédense aquí y velen conmigo». Se adelantó un poco más y cayó en tierra. Pidió en oración que, si fuera posible, pasara de él la horrible hora que le esperaba. «Abba, Padre —clamó—, todo es posible para ti. Te pido que quites esta copa de sufrimiento de mí. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía». Marcos 14:34 -36

La angustia aparece como reacción frente a una amenaza sin determinar o un peligro desconocido. Se caracteriza por un profundo malestar de tristeza y destrozo interno , que suele conllevar algunas alteraciones del organismo, como taquicardias, hipersudoración, mareos, temblores o sensación de opresión en el pecho. Nos produce ganas de gritar, llorar , abrazar, dormir, de no vivir entre otras. Se dice que Jesús desarrollo tanto estado de estrés en su cuerpo angustiado , que lloro lagrimas de sangre.

Las angustias de mi corazón han aumentado; sácame de mis congojas. Salmos 25:17

Te quiero decir que tú no estás solo en la angustia que te está atormentando. Si confías en Dios, té librara de esa batalla, solo tienes que clamar a El. Sigue el ejemplo de Jesucristo que invoco ayuda al Padre. Invoca su nombre en oración y seguro que te dará la salida de ese estado de tristeza.

En mi angustia invoqué al Señor, y clamé a mi Dios; desde su templo oyó mi voz, y mi clamor delante de El llegó a sus oídos. Salmos 18:6

Sabemos que cuando tenemos un problema, ya sea de salud, economía, o una situación difícil , cualquiera que sea, es facial caer en el estado de angustia. Es necesario buscar una solución, una de ellas es aplicar la oración a Dios.

Cuando clamo, respóndeme, oh Dios de mi justicia. En la angustia me has aliviado; ten piedad de mí, escucha mi oración. Salmos 4:1

Tenemos que confiar en Dios , y depositarnos en su presencia. Cuando el dolor por la angustia llega a un extremo de nuestra vida. Saber descansar en el Eterno , nos dará la fuerza necesaria para vivir y pasar ese momento amargo. La confianza es creerle y saber que El nos fortalecerá en medio de la prueba y debilidad de nuestra carne angustiada. Aférrate a esta promesa:

Bendito es el hombre que confía en el Señor, cuya confianza es el Señor. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor, y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar fruto. Jeremías 17:7 -8

Y nadie ni nada nos puede separar de su amor. Ninguna situación es mayor , cuando nos ponemos en sus manos.

¿ Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Romanos 8:35

No acaricies pues la angustia, cree en Fe que El será nuestra fortaleza y alivió, en medio de la situación que estés viviendo .

Por nada estéis afanosos o (angustiado) ;antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Filipenses 4:6

ORACIÓN

Oh Señor, ten piedad de nosotros; en ti hemos esperado. Sé nuestra fortaleza cada mañana, también nuestra salvación en tiempo de angustia. Amén

Compartir:

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on telegram
Share on whatsapp

Deja un comentario