EL HOMBRE PIADOSO

Solo un se toma agua en un vaso limpio. Mas solo el hombre que se limpia del pecado puede ser un vaso piadoso.

La piedad es un don de la virtud. De Dios, que acompañado de su conocimiento, podemos desarrollar la fraternidad entre nosotros, aplicando el amor. Un padre piadoso conoce a Dios. No hace falta decirlo, pero muchos hombres quieren que sus hijos tengan una relación con Dios, pero ellos mismos no tienen esa relación con Dios. Dejan que sus esposas lleven a los niños a la iglesia, confían en el predicador para que les inculque valores piadosos, y suponen que están siendo lo que tienen que ser por estar en contacto con las cosas de Dios. Sin embargo, los niños modelan lo que ven. Si papá no considera importante la obediencia a Dios, ¿por qué deberían hacerlo ellos? Si papá no dirige a la familia espiritualmente, no debe ser una prioridad. Así que la paternidad piadosa comienza dentro del corazón de un hombre. Él considera que su propia relación con Dios es la más importante en su vida y modela esa piedad para sus hijos., que es atravez de Jesus.

Por esta razón también, obrando con toda diligencia, añadid a vuestra fe, virtud, y a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio, al dominio propio, perseverancia, y a la perseverancia, piedad, a la piedad, fraternidad y a la fraternidad, amor. 2 Pedro 1:5

Por lo tanto la piedad da nombre a la virtud de sentimientos, compasión y misericordia, que se desarrolla sobre nuestro amor de alguien que padece. También lo reflejamos mucho a Dios, cuando se refieren de su amor y misericordia para con nosotros. No fuimos creados simplemente para buscar el placer personal por unos cuantos años y luego volver al polvo! La creación tiene un significado mucho mayor que los escenarios sin sentido que muchos suponemos que es lo mejor que la vida nos puede ofrecer. En contraste, la Palabra de Dios revela que cada uno de nosotros está diseñado específicamente con la capacidad de conocer a Dios, amarlo y glorificarlo. Esto significa que nuestros destinos individuales no pueden lograrse simplemente por llegar a ser ricos, populares o por tener un buen físico. El verdadero propósito de la vida sólo se experimenta al conocer y caminar estrechamente con nuestro Creador. En esa búsqueda,

Por tanto, el Señor espera para tener piedad de vosotros, y por eso se levantará para tener compasión de vosotros. Porque el Señor es un Dios de justicia; ¡cuán bienaventurados son todos los que en El esperan!. Isaías 30:18

Pedimos piedad sobre algo que puede ser desastroso. Ya sea una enfermedad o acontecimiento. Clamando a El por su protección. Mas es necesario limpiar nuestra vida en santidad y esta no viene fácilmente; ¡debe ser experimentada de momento a momento! No se nos pide admirarla, enseñarla, cantarla o escribir sobre ella, sino vivirla. Nuestro anhelo espiritual interior de conocer a Dios profundamente sólo puede ser alcanzado persiguiéndolo. Sólo su Espíritu produce la pasión por un carácter piadoso. En última instancia, son nuestras propias actitudes y acciones transformadas que se convierten en la autenticación visible y práctica de nuestros testimonios. Dea ahi que Dios es piadoso porque es amor. El amar es Su carácter incluso si el amor no es correspondido. Por Su bondad nos dará cosas buenas. Otorga favor, misericordia, y bondad a quien quiere, porque así es Él.

Cuando clamo, respóndeme, oh Dios de mi justicia. En la angustia me has aliviado; ten piedad de mí, escucha mi oración. Salmos 4:1

Oímos decir mucho en estos días. !!Dios ten piedad!!. Mas para asumir la piedad , es necesario reconocer nuestra condición pecaminosa. Saber sepáranos de lo que no agrada al Señor y vivir en la busca continua de la santidad , quien es la que sana nuestra alma y nos ayuda a desarrollar el amor al prójimo. Piense en un padre. Un padre y una madre les darán cosas buenas a sus hijos porque quieren cuidar de ellos. Les proporcionan abrigo, alimento, y ropa porque saben que es necesario para el bienestar de los hijos. También les dan regalos porque los aman. Así es el Dios Padre para todos los que se acercan a El en obediencia . Siempre reflejara su piedad y cuidado . Así que Dios hace lo mismo. Él le ha proporcionado todo a la humanidad para que crezca y prospere. Él va más allá de la mera subsistencia. Personaliza cada uno de sus regalos. Hace esto aún cuando no lo reconozcamos ni lo merezcamos.

Yo dije: Oh Señor, ten piedad de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado. Salmos 41:4

En el momento de la muerte muchos claman piedad por el alma, pero es mejor aplicar la piedad en vida sabiendo que si la entendemos, cuando estemos en la presencia de Dios, su justicia será a travez de la piedad con que vivimos en vida. Es por la gracia de Dios que podemos tener vida eterna. Dios tuvo tanta compasión por la humanidad que envió a Su único Hijo a morir por la desobediencia de toda la humanidad. Dios es piadoso en nuestros momentos de necesidad, mas cuando la muerte nos esta rodeando , su piedad y misericordia nos consuela.

Mas tú, Señor, eres un Dios compasivo y lleno de piedad, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad. Salmos 86:15 .

ORACIÓN

Escucha, oh Señor, y ten piedad de mí; oh Señor, sé tú mi socorro. Líbrame de todo mal y enséñame a reconocer mis pecados. Para que tu misericordia este siempre presente. Amén

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