SANIDAD Y LIBERACIÓN

Solo si podemos controlar las emociones del alma . Podremos recibir una calma para obtener un milagro de parte de Dios.

Los investigadores hablan que el ochenta por ciento de las enfermedades, son causadas por problemas de la vida, que tiene su raíz en dimensiones mente . Estas ocurren por una condición de desequilibrio emocional , ya que los pensamientos está batallando con las angustias, llevándolas a penas y sufrimientos que se reflejan en el cuerpo en una enfermedad. Una manera muy efectiva de curar las heridas del alma es centrándote en tu estado de salud físico. Hacer deporte, comer de manera equilibrada, meditar y cuidar tu cuerpo en general es una técnica para volver a equilibrar tu mente y encontrar el bienestar. La vida tiene efectos secundarios que hieren nuestra alma y enferman nuestro cuerpo. ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo enfrentarnos a esta dura realidad?. Se habla de la importancia de ser sanado, que conlleva a ser curado, restaurado, ya se en lo espiritual como en lo físico. Esto hablo Jesucristo a un hombre que había sanado.

Después de esto Jesús lo halló en el templo y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te suceda algo peor. Juan 5:14.

La falta de perdón, el rencor, el odio, la envidia, la hipocresía, el orgullo, la avaricia. Son algunos de los síntomas de enfermedades espirituales, Estas son huéspedes espirituales de maldad, que oprimen a la personas, muchas veces llevándolas a ser postradas y encadenadas en su propio cuerpo. Cuando el alma se afecta , nuestro cuerpo se hace muy frágil y nuestras defensas se hacen vulnerables a contraer una enfermedad, ya que ella se siente herida y débil. Un ejemplo bastante habitual es el efecto perjudicial que produce el estrés constante en nuestro sistema inmunológico, el cual nos hace más propensos a padecer enfermedades y otros problemas médicos. Esto empieza por una decepción que ocasiona sensibilidad a nuestras defensas, donde nos volvemos frágiles a contraer alguna enfermedad. De ahi que es en ese momento de angustia donde el enemigo de nuestras alma toma el control de nuestro cuerpo, dejándonos postrados. En el Gran Libro registra una historia de Jesucristo cuando se encontró con un hombre que era controlado por demonios y vivía encadenado , debido a su enfermedad mental. Mas Jesús lo sano y la gente quedó perpleja al ver este milagro de sanción.

Salió entonces la gente a ver qué había sucedido; y vinieron a Jesús, y encontraron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido y en su cabal juicio, y se llenaron de temor. Y los que lo habían visto, les contaron cómo el que estaba endemoniado había sido sanado. Lucas 8:36.

Muchas personas hoy en día andan buscando un milagro, para ser curados de alguna enfermedad, es necesario observar cuál pudo haber sido la causa que llevó a la persona a esta enfermedad, tanto en lo científico como en lo espiritual. En nuestra vida de creyente es aprender a superar los obstáculos continuamente, sobreponerse a todas las circunstancias y no dejar que la adversidad nos hunda, sino dar lugar a Jesús, por medio de la transformación y la renovación que obra en nuestro entendimiento, dejar que sea Cristo quién resuelva nuestras dificultades y neutralice su efecto en nuestra vida. Mas para recibirlo se necesita activar nuestra fe. Y esto se realiza en una búsqueda sincera hacia una relación de Dios a travez de la personalidad de Jesucristo.

Y Jesús le dijo: Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz y queda sana de tu aflicción. Marcos 5:34.

En muchos tratamientos de encontrar la sanidad, muchos doctores recomiendan encomendarse a Dios, le hablan de la necesidad de aferrarse a una FE. Que puede ayudar al paciente a recibir un tratamiento mucho más exitoso y con la posibilidad de ser curado completamente.

Por tanto, confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede lograr mucho. Santiago 5:16.

De ahi la importancia de contar con un crecimiento espiritual, basado en lo sobrenatural que es Dios , quien nos ayudará a restituir nuestro interior por medio de Jesucristo. Entonces la sanidad de nuestro cuerpo, en una esperanza llena de fe, para ser curados de cualquier aflicción.

Ciertamente El llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido. Isaías 53:4.

La razón de esto es, que lo que nació de nuevo fue nuestro espíritu, pero nuestra alma debe ser renovada y transformada; por lo tanto, es en esta área donde necesitamos liberación y sanidad interior. Y solo la podemos hallar a travez de depositar nuestra vida en las manos de Dios. En conclusión pídele al Eterno que te libere de tus emociones encontradas , para restaurar tu alma y sanar tu cuerpo físico.

ORACIÓN

Me levanto creyendo en el poder de JESUCRISTO, quien ha llevado mis enfermedades a la cruz del calvario, para poder recibir sanidad a mi cuerpo en una fe y esperanza viva. Amén.

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