¿TE QUEDAS CALLADO O GUARDAS SILENCIO?.

El silencio es el primer paso para la higiene de la conciencia. Y tantas veces pronunciamos su nombre que desaparece. Debido a que entra el ruido a nuestro interior y perturba nuestra mente llevándonos únicamente a estar callados.

Un marinero y un pirata se encuentran en un bar, y empiezan a contarse sus aventuras en los mares. El marinero nota que el pirata tiene una pierna de palo, un gancho en la mano y un parche en el ojo. El marinero le pregunta “¿Y cómo terminaste con esa pierna de palo?”. El pirata le responde “Estábamos en una tormenta y una ola me tiró al mar, caí entre un montón de tiburones. Mientras mis amigos me agarraban para subirme un tiburón me arrancó la pierna de un mordisco”. “!Guau! -replicó el marinero- ¿Y qué te pasó en la mano, por qué tienes ese gancho?”. “Bien… -respondió el pirata-; estábamos abordando un barco enemigo, y mientras luchábamos con los otros marineros y las espadas, un enemigo me cortó la mano”. “¡Increíble! -dijo el marinero- ¿Y qué te paso en el ojo?”. “Una paloma que iba pasando y me cayó excremento en el ojo”. “¿Perdiste el ojo por un excremento de paloma?”, replicó el marinero incrédulamente. “Bueno… -dijo el pirata- … era mi primer día con el gancho”.

Algo parecido pasa con estar callados. Estamos como el pirata desentrenaos y quizás estemos fastidiando a otros sin darnos cuenta .

Pero mientras estaba allí callado —sin siquiera hablar de cosas buenas—, el torbellino en mi interior se hizo cada vez peor. Salmos 39:2

Tenemos que entender que el silencio no es lo mismo que estar callado, ya que hay quienes están callados, pero por dentro de su mente está llenas de estruendos, tormentas y ruidos; debido que sus emociones están disparadas a su máximo nivel. Estas personas que hay veces aparenta no hablar, es por que no están en calma, por que su interior está confuso llenos de inseguridades y miedos, que les impiden hablar y expresar lo que sienten.

El silencio es la causa y efecto de no escuchar ruido. Este en ocaciones es muy beneficioso para la salud, ya que cuando estamos en el, produce un efecto de calma a nuestros cerebro . Desde hace unos años el mundo se ha vuelto mucho más ruidoso y parece que no podamos existir sin algún tipo de ruido a nuestro alrededor, sin estar conectados a algo.

El ruido es cada día mayor y atormentador, donde el silencio es cada vez más difícil de conseguir. Esto puede afectar a nuestra salud y repercutir negativamente sobre nuestro cuerpo. De ahí la necesidad de poder buscar sitios donde podamos contemplar el silencio, para descansar nuestra mente del ruido.

El cerrar nuestros ojos en el silencio apacible, traerá un relajamiento a nuestras neuronas del cerebro, que producirán un descanso, reflejándose en la mente y el cuerpo.

Si, sabemos que hay un tiempo para estar callados, pero de igual manera hay un tiempo para hablar y expresar lo que sentimos. Pero quedarse callado es peligroso para su vida.

Cuando el silencio entra a nuestro cuerpo y mente nos ayuda a poder visualizar mejor las cosas que vemos. Para proceder con la calma y tranquilidad de poder lograr nuestros objetivos. De ahi que es muy importante guardar silencio en nuestro interior ya que de esa manera podemos pensar mucho mejor y descubrirnos internamente para un bienestar.

Mas si te quedas callado por rabia solo tu mente sera un torbellino de inseguridades, miedos y descontroles, donde solo producirá angustia llevándote a una depresión. Por esto es necesario buscar un lugar en silencio para expresar muy bien lo que siente y ser liberado de tu tormenta. No hables donde hay mecho ruido por que no te van a entender. Por esto.

¡ El ruido de nuestro interior, es una tormenta que no llevará al efecto de estar callados. Pero el silencio interior, producirá una gran calma a nuestra vida cubierta de paz y seguridad!.

Jesus nos dejo esta gran enseñanza , donde demuestra que tanto ruido perturba nuestra mente, mas el tiene el poder de enviarnos el silencio , para que la calma entre y se reconstruya nuestra fe.

Al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: «Crucemos al otro lado del lago». Así que dejaron a las multitudes y salieron con Jesús en la barca (aunque otras barcas los siguieron). Pronto se desató una tormenta feroz y olas violentas entraban en la barca, la cual empezó a llenarse de agua. Jesús estaba dormido en la parte posterior de la barca, con la cabeza recostada en una almohada. Los discípulos lo despertaron: «¡Maestro! ¿No te importa que nos ahoguemos?», gritaron. Cuando Jesús se despertó, reprendió al viento y dijo a las olas: «¡Silencio! ¡Cálmense!». De repente, el viento se detuvo y hubo una gran calma. Luego él les preguntó: «¿Por qué tienen miedo? ¿Todavía no tienen fe?». Marcos 4:35-40.

Permanecer en silencio nos permite contemplar que no estamos solos y que Jesucristo esta en medio de nosotros; más solo con la fe podemos calmar las tormentas y los miedos de nuestro interior.

ORACIÓN

Concédeme la capacidad oh DIOS de buscarte en el silencio apacible de mi mente, donde tú me guiarás a dar pasos firmes y conscientes, llenos de calma y tranquilidad. Amén.

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