Rendición

El concepto de rendición del latín redditĭo. Es la acción y efecto de rendir o rendirse. Este verbo hace referencia al sometimiento de alguien , dar a alguien lo que le toca o dar fruto o utilidad.

Muchas personas asocian la palabra rendirse con fracaso. Por que abandonan su luchas por sus objetivos. Se sujetan al dominio y la voluntad del que los venció, para ser dominados.

Cuando nos rendimos ante las circunstancias, nos llevan aún sometimientos y estamos aceptando que se cumpla la voluntad contraria.

Es cierto que para superar enfermedades, crisis, problemas, decepciones, etc, es preciso luchar y no rendirse, porque si lo hacemos, podemos caer en un pozo del que luego es complicado salir. Pero solo esto se puede superar ante una Fe en Dios.

Si te as a rendir, ríndete ante Jesucristo y sujétate a su voluntad y su dominio , El té dará las armas con que puedes confrontar tu guerra, de pondrá a Jesucristo que venció el pecado y nos dio su Espíritu Santo , para poder resistir los días malos y no rendirnos.

Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes.

Estad, pues, firmes, ceñida vuestra cintura con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz; en todo, tomando el escudo de la fe con el que podréis apagar todos los dardos encendidos del maligno.

Tomad también el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios. Efesios 6:12 -16

Oración: JESUS, hoy me visto de tu armadura, para no rendirme ante ninguna circunstancia y poder vencer al enemigo. Amén

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