Soberbia

Del latín superbĭ. El concepto puede asociarse a la altivez, el engreimiento, la presunción y la petulancia.

soberbia implica la satisfacción excesiva por la contemplación propia, menospreciando a los demás.

El soberbio se siente mejor y más importante que el prójimo, a quien minimiza de forma constante. Por eso se comporta de manera arrogante y suele generar rechazo entre el resto de la gente.

En concreto, se establecen que hay varios características que dejan patente que una persona es soberbia:

La mayor parte del tiempo que ocupa hablando lo hace refiriendo a los éxitos que ha alcanzado y a los logros que ha obtenido a lo largo de su vida, concretamente dentro de su carrera profesional.

Disfruta cuando otras personas, fundamentalmente sus “adversarios”, experimentan el fracaso.

Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; pero con los humildes está la sabiduría. Proverbios 11:2.

Nunca reconoce sus errores y en absoluto acepta las críticas. Sabe defenderse atacando.

Enmudezcan los labios mentirosos, que arrogantes hablan contra el justo con soberbia y desprecio. Salmos 31:18.

Tiene una gran dificultad para pedir perdón. En concreto, sólo en muy contadas ocasiones, y porque ya no le queda más remedio, solicita disculpas por actos que haya realizado o palabras que haya dicho.

Tú Dios reprendes a los soberbios, los malditos, que se desvían de tus mandamientos. Salmos 119:21 .

Posee una necesidad imperiosa y, a veces ya enfermiza, de recibir halagos. Por eso, necesita que quienes le rodean estén continuamente alabándolo y resaltando todo lo bueno que hace, las cualidades que tiene, el éxito que está consiguiendo…

Guarda también a tu siervo de pecados de soberbia; que no se enseñoreen de mí. Entonces seré íntegro, y seré absuelto de gran transgresión. Salmos 19:13 .

Es una persona que en todo momento necesita tener el control de cualquier situación en la que se encuentra metida.

Se molesta e incluso puede llegar a sufrir por el éxito de otras personas.

Ojos soberbios, lengua mentirosa, manos que derraman sangre inocente. Proverbios 6:17 .

El soberbio no sabe lo que es la humildad.

Cuán bienaventurado es el hombre que ha puesto en el Señor su confianza, y no se ha vuelto a los soberbios ni a los que caen en falsedad. Salmos 40:4

Oración: Guárdame Señor del pecado de la soberbia; para lograr ser humilde, sencillo y modesto de corazón. Amén.

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