Misericordia

Es un término que proviene del latín y hace referencia a una virtud del ánimo que lleva a los seres humanos a compadecerse de las miserias ajenas. Se trata de una actitud bondadosa que, por lo general, puede mostrar una persona acaudalada hacia alguien que tenga más necesidades que ella, o un sujeto que haya sido ofendido hacia su ofensor.

De acuerdo a las palabras de Jesús, el hombre debe ser misericordioso con quienes lo rodean si espera ser tratado del mismo modo.

La misericordia y la verdad nunca se aparten de ti; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón. Proverbios 3:3.

Es importante señalar que la misericordia puede expresarse de diversas formas, sea por medios materiales como espirituales; en otras palabras, ofrecer alimento, techo o ropa a los necesitados es una obra de misericordia, tanto como lo es enseñar a quienes no tengan acceso a la educación, consolar a una persona afligida o perdonar las equivocaciones ajenas.

Vida y misericordia me has concedido, y tu cuidado ha guardado mi espíritu. Job 10:12.

Muchas veces se confunden la Misericordia con la lástima , la lástima es una sensación pasajera, que no lleva bondad por los problemas ajenos. Rápidamente pasa por nuestro interior, con la cual la expresamos sin comprometernos a solucionar.

Pero la sabiduría de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, condescendiente, llena de misericordia y de buenos frutos, sin vacilación, sin hipocresía. Santiago 3:17.

Cuando tomamos la actitud de ser misericordiosos, podemos entender el amor al prójimo, ya que seremos libres del rencor, la venganza , el despreció, y todo lo negativo de sentir por otra persona.

Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia. Mateo 5:7.

El Dios creador nos ha dado mucha Misericordia para con nosotros, que siendo pecadores, su inmenso amor nos da la oportunidad de poder ser rescatados , sanados y limpiados de todo pecado, por medio de su Hijo JESUCRISTO que se entregó al sacrificio De la Cruz, para restituirnos en su reino.

Gracia, misericordia y paz serán con nosotros, de Dios Padre y de Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y amor. 2 Juan 1:3.

Cuando nos presentemos en oración a Dios , recordemos siempre sus misericordias para con nosotros, siendo agradecidos cada día por sus bondades manifiestas.

Práctica , el amor, la Misericordia y la justicia y obtendrás canastas de bendiciones en tu vida.

No te gloríes cuando lo hagas, más bien que su mano izquierda no sepa lo que hace tu derecha, tu Dios que es grande en Misericordia te recompensará con justicia.

Oración: Señor dame un corazón misericordioso, sabiendo que la necesidades del prójimo muchas veces tocan mi puerta, permíteme ser receptivo para poder practicarla. Amén.

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