Dolor

Es un término que procede del latín y que señala una sensación molesta, aflictiva y por lo general desagradable en el cuerpo o el espíritu. Puede tratarse, por lo tanto, de una experiencia sensorial y objetiva (el dolor físico) o emocional y subjetiva (el dolor anímico).

Hay dolores permanentes o temporales, cuando sentimos dolor en nuestro cuerpo se resiente, sufriendo por la causa que lo desarrolla. Para remediar el dolor hay que calificarlo del uno al diez, y dependiendo de la intensidad, se suministra medicina, si es fuerte se aplica morfina, este medicamento relaja el cuerpo, llevándolo a reducir el dolor, pero no es la cura de su causa, ya que una vez que pase el efecto el dolor regresa, de hay la necesidad de buscar lo que lo produce.

A la mujer dijo: En gran manera multiplicaré tu dolor en el parto, con dolor darás a luz los hijos; y con todo, tu deseo será para tu marido, y él tendrá dominio sobre ti. Génesis 3:16.

Todo nacimiento de una vida , causa dolores de parto, pero una vez la criatura nace trae una bendición nueva de vida y remedia todo dolor.

La misma tierra sufre dolores de parto por el daño que le estamos causando.

Pues sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora. Y no sólo ella , sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, aun nosotros mismos gemimos en nuestro interior, aguardando ansiosamente la adopción como hijos, la redención de nuestro cuerpo. Romanos 8:23

Los dolores del alma, afectan el estado anímico, llevando muchas veces a la persona a depresiones, tristezas y frustraciones; que afectan el dolor en nuestro corazón, que es donde están los sentimientos y emociones; hay quienes buscan refugios para tratar este dolor, en muchas ocaciones se dejan llevar por el alcohol y las drogas, que solo lo podrán ocultar por un poco de tiempo, pero una vez se pase el efecto el dolor permanece.

Mi alma, pues, escoge la asfixia, la muerte, en lugar de mis dolores. Job 7:15

Aun en la risa, el corazón puede tener dolor, y el final de la alegría puede ser tristeza. Proverbios 14:13

Los dolores del alma solo se alivian, cundo permitimos que Dios entre a tomar control de nuestra mente y emociones, formándonos en una Fe y esperanza, que eliminara el sentimiento de dolor.

Jabes invocó al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, si en verdad me bendijeras, ensancharas mi territorio, y tu mano estuviera conmigo y me guardaras del mal para que no me causara dolor! Y Dios le concedió lo que pidió. 1 Crónicas 4:10.

Deposita en el Señor tus dolores y el traerá paz a tu corazón afligido.

Oración: descubro mis dolores delante de ti oh Dios, sabiendo que tu traerás sanidad a mi cuerpo y mi alma. Amén.

Compartir:

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on telegram
Share on whatsapp

Deja un comentario