Vanidad

Del latín vanĭtas, es la cualidad de vano (vacío, hueco o falto de realidad, sustancia o solidez). Este adjetivo está vinculado a lo insustancial, la arrogancia, la presunción y el envanecimiento.

La vanidad es una manifestación de la soberbia y la arrogancia. La persona vanidosa se siente superior al prójimo, ya sea desde un punto de vista intelectual o físico. El vanidoso no duda en destacar su supuesta capacidad cada vez que puede, menospreciando al resto de la gente.

De igual manera la persona vanidosa está cubierta por el orgullo, ya que su sentido de inferioridad lo conlleva a demostrar que sus virtudes deben ser aceptadas, sintiéndose superior a los demás, esperando a ser aplaudido y admirado por quienes lo rodean.

Que no confíe en la vanidad, engañándose a sí mismo, pues vanidad será su recompensa. Job 15:31.

El vanidoso se siente que es grande, por lo generar no aceptará a Dios, su forma de pensar y de creerse, su auto idolatría lo conlleva a creerse auto suficiente, ya que está rodeado de vanagloria.

Hijos de hombres, ¿hasta cuándo cambiaréis mi honra en deshonra? ¿Hasta cuándo amaréis la vanidad y buscaréis la mentira?. Salmos 4:2.

La vanidad es no aceptarse así mismo, por lo tanto quiere tratar de aparentar lo que verdaderamente no es. Conlleva a la persona a mirarse en un espejo y buscar sus defectos, para tratar de arreglarlos y lucir ante los demás mejor, sin importarle someterse a lo que sea para resaltar su belleza.

La vanidad comenzó con Lucifer, quien es una angel caído, que su soberbia y belleza lo llevó a ser merecedor del infierno, convirtiéndose en Satanás.

Pero tú dijiste en tu corazón: «Subiré al cielo, por encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono, y me sentaré en el monte de la asamblea, en el extremo norte.

«Subiré sobre las alturas de las nubes, me haré semejante al Altísimo.»

Sin embargo, has sido derribado al Seol, a lo más remoto del abismo. Isaías 14:13-15.

De ahí quienes se complacen en la vanidad de su alma, podrán caer en la misma condición, ya que es considerado un pecado de muerte espiritual, que trae como herencia la condenación de su alma.

Hay quienes se afanan en conseguir riquezas, sus propósitos son de poder atesorar lo que más puedan en la vida, no disfrutan y se enorgullecen de lo que han alcanzado, sabiendo que en su muerte vendrán sus herederos y acabarán con su fortuna. Esto es considerado vanidad de vanidades.

Asimismo aborrecí todo el fruto de mi trabajo con que me había afanado bajo el sol, el cual tendré que dejar al hombre que vendrá después de mí.

¿Y quién sabe si será sabio o necio? Sin embargo, él tendrá dominio sobre todo el fruto de mi trabajo con que me afané obrando sabiamente bajo el sol. También esto es vanidad. Eclesiastés 2:18-19.

Vanidad es la autosuficiencia en acción, sin considerar a Dios en tu vida.

No te dejes llevar por la vanidad, descansa en la humildad y verás gran recompensa.

Oración. Hoy he descubierto el pecado de la vanidad, por lo tanto protégeme Señor de no caer en el, siendo consiente y conforme a tus bendiciones, para poder obtener la vida eterna que has preparado con Cristo JESUS. Amén.

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