Purificación

Purificación

Purificación es un concepto que deriva de purificatĭo, un vocablo de la lengua latina. El término refiere al proceso y las consecuencias de purificar eliminar las imperfecciones o lo extraño de algo para que recupere su esencia.

La purificación puede referirse a quitar las impurezas o la suciedad de un líquido. En el caso específico del agua, su purificación consiste en reducir el nivel de sustancias dañinas para el organismo, como bacterias, componentes tóxicos, etc. Cuando el agua alcanza un nivel apto para el consumo humano, la purificación se convierte en potabilización.

Ahora debemos saber la importancia de que purifiquemos nuestro cuerpo, de sustancias tóxicas que están recreando bacterias; estas se forman debido a la falta de higiene o por lugares altamente contaminados.

Hoy se habla de la cantidad de personas que mueren por causas de bacterias en el organismo, la forma de purificar el cuerpo de estas bacterias es con antibióticos, que le ayudan a recrear auto defensas, par eliminarlas.

He aquí, te he purificado, pero no como a plata; te he probado en el crisol de la aflicción. Isaías 48:10.

Lo que hay que purificar es todo lo que está contaminado, y esto es de recrear fórmulas que limpien lo tóxico. Se habla de que el aire que respiramos está altamente contaminado, alcanzando en ocaciones niveles de alertas a la sociedad. Donde tenemos que recurrir a formas de ayudar a bajar esa contaminación, tratando de purificarlo a no usar lo que lo contamina.

Como manantial hollado y pozo contaminado es el justo que cede ante el impío. Proverbios 25:26.

Nuestra vida espiritual, necesita ser purificada, debido al pecado, que es como una bacteria que está consumiendo y acabando con nuestro bienestar, es necesario aprenderla a desintoxicarla y es únicamente reconociendo el pecado que habita en nosotros, el antibiótico espiritual es Jesucristo y su palabra, esto hay que aplicárselo todos los días, y así serás purificado y limpiado.

Acercaos a Dios, y El se acercará a vosotros. Limpiad vuestras manos, pecadores; y vosotros de doble ánimo, purificad vuestros corazones. Santiago 4:8.

El agua purificada es sana para nuestro cuerpo, la Palabra De Dios es como un manantial de agua limpia que purifica nuestros ser.

Oración: Hoy decidido limpiarme a través de tu palabra, quien es la que me sana de toda bacteria y toxina de pecado, para ser sanado y purificado por la sangre de Jesucristo. Amén.

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