Adversidad

Adversidad

Procede del latín, en concreto de la palabra “adversitas”, que se encuentra conformada por las siguientes partes:

• El prefijo “ad-“, que significa “hacia”.

• El vocablo “versus”, que puede traducirse como “dado la vuelta”.

• El sufijo “-dad”, que se usa para indicar “cualidad”.

Alégrate en el día de la prosperidad, y en el día de la adversidad considera: Dios ha hecho tanto el uno como el otro para que el hombre no descubra nada que suceda después de él. Eclesiastés 7:14

Adversidad es la cualidad de adverso. Este término (adverso) refiere a algo o alguien que resulta desfavorable, contrario o enemigo. La adversidad, por lo tanto, es una situación adversa o difícil de sobrellevar.

Un anciano maestro sabio, estaba ya cansado de escuchar las constantes quejas de su aprendiz, así que pensó que debía enseñarle algo que le hiciera recapacitar.

Una mañana le pidió que le trajera sal y cuando regresó, el maestro le dijo que echara un puñado en un vaso de agua y que, a continuación se la bebiera.
—¿Cómo sabe ahora el agua?—, preguntó el sabio anciano.
— Muy salada — respondió el discípulo poniendo cara de asco.
Aguantándose la risa el maestro le indicó que repitiera la acción, pero en lugar de tirar la sal en un vaso lo hiciera en un lago.

Caminaron sin prisas hacia un gran lago situado en medio de un vergel a las afueras de su aldea y cuando el discípulo cumplió la orden el venerable maestro le pidió que bebiese.
— ¿A qué te sabe ahora? — le preguntó.
Y el aprendiz le respondió:
— Esta agua está fresquísima. No sabe nada a sal, es una delicia para el paladar.
Entonces el maestro cogiéndole las manos a su discípulo, le dijo:
— El dolor de la vida es pura sal. Siempre hay la misma cantidad, sin embargo su sabor depende del recipiente que contiene la pena.

Por eso, cuando te aflijan las adversidades de la vida, agranda el sentido de las cosas. Deja de ser un vaso y conviértete en un lago.

Reflexión: las adversidades van a saber amargas, cuando la tomamos nosotros mismos y nos dejamos abatir por ellas, ya que nuestro recipiente es un vaso pequeño en medio de un mundo lleno de oportunidades.

Palabras de Jesucristo : Porque cualquiera que os dé de beber un vaso de agua, por razón de vuestro nombre, ya que sois seguidores de Cristo, en verdad os digo que no perderá su recompensa. Marcos 9:41.

Tiempo de Pensar: Cuando depositamos nuestras adversidad en Dios, es como cuando la arrojamos a un gran lago, ellas sabrán deliciosas enseñandonos a aprender de la vida, ya que serán nuestras mejores experiencias.

Oración: Señor Dios, contigo puedo pasar cualquier adversidad, sabiendo que ella será la que me edificará, para un mejor porvenir en mi vida, lleno de experiencias de sabiduria . Amén

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