Decepción

Decepción

La decepción es una emoción subjetiva, una sensación negativa del ánimo que se produce cuando nos desprendemos de algo o de alguien que frustró nuestra expectativa. La decepción es un sentimiento de insatisfacción muy habitual entre las personas, que ocurre cuando un plan que estaba en marcha se desbarata o una persona nos traiciona.

En ti confiaron nuestros padres; confiaron, y tú los libraste.

A ti clamaron, y fueron librados; en ti confiaron, y no fueron decepcionados.

Pero yo soy gusano, y no hombre; oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo. Salmos 22:4-6.

Cuando la decepción es amorosa hablamos de desengaño, ya que nos desengañamos o desencantamos cuando tenemos una idea equivocada sobre los sentimientos de otra persona.

Un chiquillo, reiteradamente decepcionado y traicionado por alguien que él creía amigo, se lo contó a su padre preguntándole por qué pasan estas cosas.

El padre le respondió contándole esta historia:

Un día un escorpión llegó a la orilla de un río y, teniendo que pasar al otro lado, empezó a buscar un medio que le llevase sin riesgo de ahogarse.

De repente, viendo a una rana que estaba tomando el sol, una idea hizo mella en su mente.

Decidió formularle su propósito preguntándole:

– Oye rana, ¿ podrías llevarme a la otra orilla nadando conmigo en la espalda ?

La rana le contestó:

– ¿ De verdad me crees tan idiota ? Sé muy bien que una vez subido en mi espalda me clavarás tu aguijón matándome.

– No seas tonta -replicó el escorpión- ¿ cómo podría hacerte eso ? ¿Acaso no sabes que nosotros no sabemos nadar y que si yo te matase moriría contigo ?

La rana, reasegurada por este razonamiento lógico pensó: ” Es verdad. Si me matara, él también se moriría y no creo que esa idea le guste.

– De acuerdo, sube. Te llevaré -dijo el batracio.

El escorpión se acomodó en la espalda de la rana y ésta empezó a cruzar el río.

Una vez llegados a la mitad del torrente, en el punto más profundo, el escorpión levantó su pincho y, de un rápido golpe, lo clavó en la cabeza de la rana. Esta, agonizando atónita, apostrofó:

– ¿ Qué has hecho, imbécil ? ¡ Ahora te vas a morir tú también, cretino !

– Lo sé – contesto el alacrán – pero soy un escorpión y esta es mi naturaleza.

Reflexion. La decepción es una desilusión que invade nuestro interior, que transciende a través de una emoción dolorosa, trastornando nuestros sueños que teníamos por alguien o por algo.

Palabra de Jesucristo. Mientras todavía estaba El hablando, he aquí, Judas, uno de los doce, llegó acompañado de una gran multitud con espadas y garrotes, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo.

Y el que le entregaba les había dado una señal, diciendo: Al que yo bese, ése es; prendedle.

Y enseguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Rabí! Y le besó.

Y Jesús le dijo: Amigo, haz lo que viniste a hacer. Entonces ellos se acercaron, echaron mano a Jesús y le prendieron. Mateo 26:47-50.

Tiempo de pensar. La decepción es como un veneno, que contamina todo nuestro ser, y solo con el antídoto De Dios la podemos vencerla.

Oración. Se que de los seres que amamos podemos recibir desilusiones que se convierten en decepciones, pero tú oh Dios eres fiel para llenar cualquier vacío, que sucede cuando está nos trata de acobijar. Amén

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