Egoísmo

El término egoísmo hace referencia al amor excesivo e inmoderado que una persona siente sobre sí misma y que le hace atender desmedidamente su propio interés.

Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo. Filipenses 2:3.

Por lo tanto, el egoísta no se interesa por el interés del prójimo y rige sus actos de acuerdo a su absoluta conveniencia.

Había una vez un hombre devoto que dedicaba su tiempo a la oración y meditación, su objetivo eran las cosas del alma y la búsqueda de la verdad.

Sucedió que se mudó a vivir justo frente de su casa una prostituta que todo el tiempo recibía todo tipo de hombres.

El hombre devoto se sentía enojado e indignado y le decía a Dios como podía mandarle algo así, pues esto era motivo para perder su concentración y desviarse de sus plegarias; “una mujer así no merecía ningún tipo de favores”. Pasó el tiempo y el hombre devoto cada vez sentía más desagrado por aquella mujer.

Por el contrario la prostituta se sentía muy honrada y afortunada de que frente a su casa viviera un hombre de condición espiritual, de modo que siempre le agradecía a Dios esa oportunidad de estar cerca de personas de dignidad. Ya que ella se veía obligada por las circunstancias a llevar ese tipo de vida.

Entonces ocurrió que los dos murieron a la vez, pues se produjo un enorme desastre natural y así los dos se vieron frente a la corte celestial.

Allí se les dijo: “cada cual somos lo que cosechamos”. Así el hombre devoto fue condenado por no haber vivido su vida con satisfacción y agradecimiento y además haber tenido sentimientos negativos hacia otros y la prostituta fue salvada, pues ella había vivido su vida con gratitud, aceptación y pensamientos amables hacia los demás.

Reflexión. Cuando piensas e si mismo, te darás cuenta que solo estas, ya que lo único que verás será tu derrota.

Palabras de Jesucristo. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque devoráis las casas de las viudas, aun cuando por pretexto hacéis largas oraciones; por eso recibiréis mayor condenación. Mateo 23:14.

Tiempo de pensar. El egoísmo es una puerta cerrada al cielo, ya que el té encadenará y te volverá prisionero de ti mismo.

Oración. Guárdame Señor de ser egoísta, dame un corazón afable y humilde, lleno de amor por el prójimo. Amén

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