La obediencia a Dios

Obediencia a Dios

Vivimos en un mundo donde cada dia , nos apartamos más y más de la voluntad De Dios; nos dejamos arrastrar por el modernismos con fábulas de la creación y adoración a dioses, que nos hacemos y adoramos.

Hay quienes adoran más el trabajo por sus ganancias, lo que han conseguido, y aún adoran más a lo que aman que al propio Dios.

Están llenos de el Dios de la vanagloria y se jactan de si mismo.

Ahora obedecerle a Dios, consiste en creer en sus palabras, siendo hacedor de sus ordenanzas, poniéndola en práctica en la vida.

Hay quienes se aferran a las tradiciones y las costumbres, con que fueron criados por sus padres; sin entendimiento y siguiendo las religiones, más que a Dios, por su poco conocimiento son llevados a estar atados a preceptos impuestos por el hombre, para justificar que están haciendo lo agradable a Dios. Muchos van a los templos y los ves vestidos de religiosidad, pero cuando salen de el, son otras personas completamente diferentes en su forma de vivir y actuar. Y no viven lo que aprenden de Dios

Por esto, cuando Le prometas a Dios algo lo cumplas, que prometerle y no cumplir.

La vida con Dios, consiste en una relación personal, tu eres el templo del Espíritu Santo, por lo cual lo tienes que cuidar con sinceridad y obediencia en tu forma de vivir. Poderte arrepentir de tu desobediencia y cambiar tu forma de actuar a diario para con Dios y el prójimo, haciendo el bien de adentro para fuera.

Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, vé hoy a trabajar en mi viña.

Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue.

Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue.

¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios.

Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle. (Mateo 21:28-32)

Reflexión. La hipocresía para con Dios es el mayor pecado de la obediencia, la sinceridad con El es el caminar a diario con Dios como creyente.

Palabra de Jesucristo. Y entró Jesús en el templo y echó fuera a todos los que compraban y vendían en el templo, y volcó las mesas de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas.

Y les dijo: Escrito está: «Mi casa sera llamada casa de oracion», pero vosotros la estáis haciendo cueva de ladrones.

Y en el templo se acercaron a El los ciegos y los cojos, y los sanó.(Mateo 21:12-14)

Tiempo de Pensar. La obediencia a Dios es pensar y después actuar; pero no es actuar sin pensar, para no obedecer.

Oración. Señor Dios Padre, tu me has llamado hijo con el propósito de que te obedezca y pueda ser diligente con tus estatutos y mandatos en mi vida, para hacer tu voluntad y no la mía. Amén.

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