Te crees el mejor?

Te crees el mejor?.

Sabemos que el hombre fue creado con virtudes y capacidades, de poder lograr muchas cosas. Pero cuando alguien tiende a creerse mejor que otro, en vez de ser una capacidad, es una debilidad. Lo que lo llevá a tomar esa actitud, es la envidia, el egoísmos, el orgullo y la falta de comprensión con el prójimo.

Sin embargo, lejos de manifestar una valía superior, creerse más que otros denota baja autoestima, pues la inseguridad hace que esa persona actúe con prepotencia y de alguna, manera busca escudarse detrás de una máscara de superioridad y autosuficiencia. Son los clásicos sabelotodo que imaginan que humillando a otras personas, se ganarán su respeto. Que gran error, pues ocurre todo lo contrario. Y por si fuera poco, cuando se trata a los demás como subordinados, estamos faltando a la dignidad del prójimo.

»Al orgulloso le advertí: “¡Deja de jactarte!”. Al perverso le dije: “¡No levantes tus puños!

No levantes tus puños desafiantes contra los cielos ni hables con semejante arrogancia”».

Pues nadie en la tierra —del oriente ni del occidente, ni siquiera del desierto— debería alzar un puño desafiante.

Dios es el único que juzga; él decide quién se levantará y quién caerá.( Salmos 75:4-7).

Si bien, hay algunas personas que han sido favorecidas, con posiciones económicas y capacidades intelectual más que otros. Esto no los lleva a humillar o despreciar al pobre o al que es falto de entendimiento. Si Dios te a favorecido con estas bendiciones, es mejor que sepas compartir, viviendo con humildad, amor y respecto al prójimo.

Entonces, ¿de verdad están los sabios en mejores condiciones que los necios? ¿Ganan algo los pobres con ser sabios y saber comportarse frente a otros?

Disfruta de lo que tienes en lugar de desear lo que no tienes; soñar con tener cada vez más no tiene sentido, es como perseguir el viento. (Eclesiastés 6:8-9).

!! El que se cree más que los demás no escucha, ya que su sordera es el ruido de el orgullo y la prepotencia más turba su mente, llevándolo al encierro del su propios egoísmo, que al final su destino lo marcará a ser el peor y más pobre de los desdichados !!.

Cierta vez, muy cerca de cierto bosque, crecían casi juntos un Abeto y un Espino en gran armonía, pero un día, la paz entre ellos acabó y discutían como si fueran grandes enemigos. El Abeto, en tono ofensivo dijo al Espino:

«Mírame, soy esbelto, frondoso y muy alto. Con mi madera se techan hermosos templos y se hacen grandes barcos. Tú, ¿cómo pretendes compararte ante mi majestuosidad?»

El Espino, no se sintió intimidado por el Abeto y le respondió con prudencia:

«Si pensaras en el hacha y la sierra que cortan y destrozan tus entrañas, estoy muy seguro que desearías tener mi suerte y ser yo.»

Reflexión. Por que pensar que una persona vale más por lo que tiene o por su posición. Sabiendo que al fin de todo llegamos al mismo estado cuando partimos de este mundo.

Palabras de Jesucristo. Pues aquellos que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan a sí mismos serán exaltados». (Lucas 14:11).

Tiempo de Pensar. El de humilde condición saber ver al prójimo como así mismo. El orgulloso y prepotente se cree mejor, pero es el más BRUTO en su posición.

Oración. Señor, concedeme la capacidad de poder ver al prójimo como a mi mismo, Aparta de mi todo orgullo, prepotencia y capacidad de saberlo todo. Para poder saber compartir con amor y humildad con cada persona. Amén.

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