Todos, alguien, cualquiera o nadie

Todos, alguien, cualquiera o nadie.

La dependencia es muy común en la mundo que vivimos, a diario necesitamos de otros para lograr los objetivos que pretendemos alcanzar. Es muy importante tener cuidado de saber escojer personas que aporten a tu desarrollo, y no aquellos que sólo están para poner siempre un obstáculo, interponiendose a lucha de lograr lo que pretendendes alcanzar.

Somos creados para trabajar en equipo, saber que estamos rodeados de un potencial, el cual tenemos que aprender a descubrir, sabiendo escojer los que nos acompañarán a poder encontrar los propósitos por lo cual hemos sido creados.

Todos tenemos propósitos a alcanzar, y somos responsables nosotros mismo de poder levantar nuestra mirada al futuro. Por esto nuestras capacidades de desarrollo, dependerán de nuestra actitud de responsabilidad, con que asumimos nuestras tareas a diario.

»Si los justos se desvían de su conducta recta y no hacen caso a los obstáculos que pongo en su camino, morirán; y si tú no les adviertes, ellos morirán en sus pecados. No se recordará ninguno de sus actos de justicia y te haré responsable de la muerte de esas personas;

pero si les adviertes a los justos que no pequen y te hacen caso y no pecan, entonces vivirán, y tú también te habrás salvado». (Ezequiel 3:20-21).

No te dejes llevar por los que desvían tus caminos, sacandote de tus metas e influyendo el fracaso en tu vida. Escapa de todos o alguien o cualquiera que no te aporte nada positivo en tu vida. Solo tú podrás tener la capacidad de escojer o dejar pasar lo que te conviene, o lo que no aporta al bienestar a tu desarrollo.

Hay un viejo cuento con cuatro personajes: TODOS, ALGUIEN, CUALQUIERA y NADIE.

Ocurre que había que terminar un trabajo muy importante para el día siguiente

TODOS sabían que ALGUIEN lo haría.

CUALQUIERA podría haberlo hecho, pero en realidad NADIE lo hizo.

ALGUIEN se enojó cuando se enteró de lo sucedido, porque le hubiera correspondido hacerlo a TODOS.

El resultado fue que TODOS creía que lo haría CUALQUIERA y NADIE se dio cuenta de que ALGUIEN no lo haría.

¿Quieren saber cómo termina esta historia?

ALGUIEN reprochó a TODOS porque en realidad NADIE hizo lo que hubiera podido hacer CUALQUIERA.

Reflexión. No todos aportan, ni todos ayudan, pero es mejor un poco pero bueno, que muchos que desvíen tus metas o propósitos.

Palabras de Jesucristo. Y les decía: La mies es mucha, pero los obreros pocos; rogad, por tanto, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. (Lucas 10:2).

Tiempo de Pensar. Aprende a escojer lo que aporte a tu vida y no lo que destruya tus objetivos.

Oración. Señor ayúdame a poder tener la capacidad de poder elegir en mi vida lo que aporten lo bueno, sacar lo que no me ayuda a desarrollarme en mi vida espiritual y lo que me limita en mi emprendimiento. Amén

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