365 días

Trescientos sesenta y cinco días.

El día de hoy quiero darle gracias a Dios , por haberme permitido llegar a sus vidas , con estos 365 días de parábolas de sabiduría. Donde yo mismo en cada momento que las escribía en las madrugadas, me daba como tarea que Dios me hablara por su palabra que es una gran fuente de inspiración y consejo , el cual salía de ella un gran río de sabiduría, por el cual ministraban en cada uno de estos escritos , primeramente a mi , el cual me llenaban del poder de la fe y la esperanza , con la cual podía escribir cada una de estas notas con devoción y compromiso para con Dios y las personas que leían.

Se que no todas fueron para muchos en algunos días, pero se que muchas llegaron en los momentos precisos donde había una necesidad, de un consejo, una voz amiga o que nos pudiera dar una razón de poder salir adelante, desafiándonos y instruyéndonos a los propósitos que debiéramos alcanzar.

Quiero agradecer aquellos escritores que me dieron la oportunidad de leer sus parábolas o fábulas, por las cuales tenía que escribir el tema y las reflexiones, sabiendo que nos llevarán a pensar en la vida, que cada vez que las volvamos a leer nos llenen de valor y desafío para poder seguir comprometidos con Dios.

Hoy al cumplir 365 días escribiendo, le he pedido a Dios cuál es el próximo recto que debo tomar, ya que la bendición de poder despertarme en cada madrugada de un nuevo día, para buscar su rostro en oración y después ser el lápiz de EL para escribir cada reflexión, me llenaba de gozo y me fortalecía durante todas las tareas que me disponía a ser durante el día. Así como tan simple de leer este pasaje en el Gran Libro:

¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan.

Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana.

Me digo: «El Señor es mi herencia, por lo tanto, ¡esperaré en él!».

El Señor es bueno con los que dependen de él, con aquellos que lo buscan. (Lamentaciones 3:23-25).

Hubo momentos en que me encontraba en otros países o con otros horarios muy diferentes, pero siempre su Angel me daba la oportunidad de poder se puntual , no importando las circunstancias en que me encontrara, se en un avión, carro, hotel , en la calle o en una casa. Podía conectarme atravesando la redes de comunicación. Por medio de una promesa de estos tiempos que se encontraba en el libro final de Apocalipsis.

Y vi a otro ángel, que volaba por el cielo y llevaba la eterna Buena Noticia para proclamarla a los que pertenecen a este mundo: a todo pueblo y toda nación, tribu y lengua. (Apocalipsis 14:6 ).

Por esto quiero entregarte hoy, que cumplo los trescientos sesenta y cinco días, la gran oración del profeta Isaías, que me repetía una y otra vez en cada madrugada, para ser fortalecido he instruido. Léela con detenimiento, medita en ella y se te cumplirá cada promesa en tu vida:

El Espíritu del Señor reposará sobre mi:

El Espíritu de sabiduría y de entendimiento.

El Espíritu de consejo y de poder.

El Espíritu de conocimiento y de temor del Señor.

Me deleitaré en obedecer al Señor.

No juzgaré por las apariencias.

Ni tomaré decisiones basadas en rumores.

Haré justicia a los pobres y tomaré decisiones imparciales con los que son explotados.

La tierra temblará con la fuerza de tú palabra, y bastará un soplo de Dios por su boca, para destruir a los malvados.

Llevaré la justicia como cinturón y la verdad como ropa interior.

En ese día veré: el lobo y el cordero vivirán juntos, y el leopardo se echará junto al cabrito.

El ternero y el potro estarán seguros junto al león, y un niño pequeño los guiará a todos.

La vaca pastará cerca del oso, el cachorro y el ternero se echarán juntos, y el león comerá heno como las vacas.

El bebé jugará seguro cerca de la guarida de la cobra; así es, un niño pequeño meterá la mano en un nido de víboras mortales y no le pasará nada.

En todo mi monte santo no habrá nada que destruya o haga daño, porque así como las aguas llenan el mar, así también la tierra estará llena de gente que conocerá al Señor.

Reflexión. Nunca es tarde para comprometerte con Dios, el siempre te dará la razón de ser en tu vida, llenándote de consejos sabios que bendecirán tu camino.

Palabras de Jesucristo. Puede ser que llegue en la mitad de la noche o durante la madrugada, pero cualquiera sea la hora a la que llegue, recompensará a los siervos que estén preparados. (Lucas 12:38).

Tiempo de pensar. Solo faltan unas lágrimas de amor por el prójimo, para poder comprometernos con Dios.

Oración. Señor. Hoy te pido por cada persona que durante este año pudieron disfrutar de estas grandes enseñanzas, bendícelas en todo momento. Ahora que he cumplido esta tarea que me mostraste, no me dejes conforme sabiendo qué hay más montañas que escalar , dirígeme a seguir sirviendo en tu reino y enséñame cual será el próximo año de compromiso. Amén.

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