
Proverbio 32
El prudente se anticipa al peligro y toma precauciones.
El simplón sigue adelante a ciegas y sufre las consecuencias.
Tiempo de meditación. Ser prudente ante el peligro que nos rodea , es parte de una persona entendida , ya que sabe mirar muy bien hacia adelante sin distraerse, es consiente de su rumbo, sabe poner una mirada atenta a la carretera de la vida, y siempre se encuentra con los ojos bien abiertos ante las adversidades que se le pueden presentar, para poder estar precavido. Que importante es tomar las precauciones necesarias, para evitar tropiezos, caídas y heridas. Ya que si somos conscientes del peligro que podemos evitar, nos ayuda a mantener un vida sana y saludable.
Hay quienes se ponen un pañuelo en los ojos , para no ver adelante, son ciegos conduciendo su vidas, afectándose ellos y arrollando a muchos por delante. Estas personas son un peligro, al grado que su vida se puede convertir desastrosa y las consecuencias que sufren lo conducen a grandes adversidades.
Tiempo de reflexión. Ser prudente al peligro y tomar las precauciones necesarias , es de una persona que sabe razonar. El terco no quiere razonar y quiere conducir su vida con los ojos vendados , cayendo al abismo del fracasó.
Tiempo para actuar. Para ya de hacer lo malo. Quítate la venda que está cubriendo tus ojos, para poder observar con claridad el bien de tu vida. No te dejes influenciar por el camino del ciego, por que te llevará a la destrucción de tu ser.
Palabras de Dios. Jesús contestó:—Toda planta que no fue plantada por mi Padre celestial será arrancada de raíz,así que no les hagan caso. Son guías ciegos que conducen a los ciegos, y si un ciego guía a otro, los dos caerán en una zanja. (Mateo 15:13-14).
Tiempo de pensar. Si conduzco mi vida con los ojos abiertos , evitaré el peligro que hay por delante. Si cierro mis ojos caigo al abismo.
Oración. Señor Dios, ayúdame a mantener los ojos abiertos ante el peligro, sabiendo tomar las precauciones, que tú me darás, ya que ellas serán la luz con que pueda conducir mi vida, será la que me evitará el peligro que me rodea, para poder llegar salvo y seguro al objetivo. Amén.